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Compañía Nacional de Danza. Enlaza con la página principal

Críticas 2005

Madrid
El juvenil público asistente aclamó el espectáculo en cada una de sus partes y se rindió ante la belleza hechizante de Dicesiete, una obra compleja e inquietante, misteriosa y sutil, con una integración de música y escena realmente seductora (...).
Juan Ángel Vela del Campo – El País (28 enero-05)

El espectáculo compartido en el Teatro Real por los coreógrafos Mats Ek y Nacho Duato es rotundo, poderoso. Son dos coreografías de hoy. Las dos obras rezuman libertad, aunque desde diferentes enfoques. En cualquier caso hay una primera cota de libertad común en los cuerpos, en el movimiento, en la composición plástica. La danza ha alcanzado una autonomía, o desarrollo si se prefiere, de lenguaje que parece no tener límite. Es uno de los signos que, cada uno a su manera, brilla en Alumino y Herrumbre (...). La danza del siglo XXI demuestra con espectáculos como éste que tiene aún muchas cosas que decir.
Juan Ángel Vela del Campo – El País (28 enero-05)

Pronto se cumplirán quince años desde el nombramiento de Nacho Duato como director de la CND. La continuidad del coreógrafo ha permitido consolidar un conjunto al más alto nivel que pasea por todo el mundo la imagen, muy modernizada, de nuestro país (...).
Luis G. Iberni – La Razón (1 febrero-05)

París
Una belleza fascinante

Un segundo programa que comprende tres piezas de una belleza fascinante, tanto por la invención y la armonía de las coreografías como por la perfección de los intérpretes y el esplendor de la música. Las creaciones de Duato poseen una impronta personal, con una investigación constante del esteticismo más puro sin la menor afectación. Poseen una nobleza totalmente española, una invención ilimitada para los dúos y el genio de los encadenamientos naturales. (...).
René Sirvin – Le Figaro (18 marzo-05)

Con Herrumbre, el armonioso y lírico coreógrafo se metamorfosea en acusador de todo régimen totalitario. Su requisitorio del terror contra la guerra y el terrorismo nos deja K.O. En sesenta minutos Nacho Duato hace desfilar ante nuestros ojos mil imágenes de extrema dureza. La última imagen no es la menos fuerte. Los artistas depositan decenas de pequeñas velas rojas sobre el decorado de hierro oxidado, sublime homenaje a las víctimas de la estación de Atocha. Con Herrumbre, Nacho Duato, iguala en potencia al Goya del Dos de mayo y al Picasso del Guernica, sus compatriotas y hermanos de combate por la paz (...).
René Sirvin – Le Figaro (21 marzo-05)

Sintra
Paisajes coreográficos

La nieve cae generosamente sobre el escenario del auditorio Olga Cadaval. Ese cuadro final de la pieza Diecisiete –los amantes envueltos en el manto blanco de la nieve- cerró poéticamente la presentación de La Compañía Nacional de Danza dirigida por Nacho Duato, tornádose una de las imágenes más fuertes de un programa marcado por la musicalidad de los movimientos de los intérpretes, por el rigor de la interpretación y por la poesía. (...).
DT - Expresso (16 julio-05)

Madrid
Herrumbre es de otra galaxia.
O, sencillamente de ésta. (…) estamos ante uno de los espectáculos más completos, comprometidos, intensos y valientes de toda la trayectoria artística de Nacho Duato. (…) Pero lo más escalofriante de Herrumbre es la sensación de diálogo entre la vida y la muerte que transmiten desde el baile los personajes. La técnica está al servicio de la emoción. La entrega de los bailarines es absoluta. La credibilidad de todo cuanto se ve y escucha no ofrece ningún margen de dudas. La obra, en su contenido político, no cae en ningún momento en la manipulación y mucho menos en la demagogia. La esperanza en una sociedad menos cruel y arbitraria es, en todo caso, el único mensaje. Y en ello concurren los esfuerzos de unos bailarines que logran estremecer con su pasión y energía, y el de un coreógrafo que vuelca con coraje su experiencia en el mundo de la danza para ver si ésta puede de alguna manera contribuir a la construcción de una sociedad más justa.
Juan Ángel Vela del Campo – El País (31 octubre-05)