![]() | REPERTORIO Castrati |
Coreografía: Nacho Duato
Música: Antonio Vivaldi (Nisi Dominus RV 608; Stabat Mater RV 621; Salve Regina RV 616; Concerto RV 439 “La notte”), Karl Jenkins (Palladio)
Escenografía: Jaffar Chalabi
Figurines: Francis Montesinos
Diseño de luces: Brad Fields
Hace apenas un par
de siglos, los sopranos
gozaban de la más
alta popularidad.
Cantaban ópera
por toda Europa, y
eran considerados
héroes encima
de un escenario. Su
arte ha sido reconocido
en todo el mundo durante
cientos de años.
El último castrato
falleció en
el siglo XX, sólo hace unas décadas. La costumbre de la castración tiene su origen antes de Cristo y sus motivos eran muy diferentes.
Los egipcios aplicaban
la castración
como método
de castigo, los árabes
por motivos religiosos
y los turcos para
conseguir hombres
sin estímulo
sexual como guardianes
de sus harenes.
Pero
en Italia, la castración
fue utilizada de un
modo completamente
distinto. En el siglo
I cuando el apóstol
San Pablo escribió "Mulier
tacet in ecclesia" ("las
mujeres permanecerán
en silencio cuando
se hallen en la Iglesia ")
no podía imaginar
las consecuencias
que provocarían
sus palabras siglos
más tarde.
Los coros sin voces
femeninas compuestos
de contratenores y
niños cantores
antes de la pubertad
fueron funcionales
durante algún
tiempo. Sin embargo,
según el arte
de la composición
musical demandaba
un rango vocal más
extenso, se tornó necesario
contar con hombres
con voces femeninas,
es decir, castrados.
De modo que, a mediados
del siglo XVI, la
práctica de
la castración
viajó desde
Oriente hasta Europa.
A comienzos del siglo
XVII una nueva forma
musical, la ópera,
eclosionaba en Italia.
Para los castrati
ofrecía muchas
oportunidades por
una sencilla razón:
las mujeres no podían
participar. De modo
que, desde que en
1637 se inauguró el
primer teatro público
en Venecia y hasta
mediados del siglo
XVIII, los castrati
dominaron la ópera
y se convirtieron
en insustituibles.
La castración
facilitaba una capacidad
vocal extraordinaria
y un peculiar color
en la voz, lo que
se tradujo en una
gran demanda de castrati
que además
estaban muy bien pagados.
Por
toda Italia proliferaban
Escuelas de Canto
dedicadas a llevar
el arte del belcanto
a su más alta
cota. La educación
de un castrato significaba
la estancia del orden
de seis a ocho años
en tales escuelas.
A parte de las escuelas
también existían
los tutores privados.
Castrati – (Ital.
Castrato) Cantantes
masculinos castrados
antes de la pubertad
con el fin de preservar
su voz de soprano
o contralto. Así,
se mantiene el timbre
infantil intacto,
permitiendo, gracias
al desarrollo normal
de los pulmones, emitir
una voz de soprano
de forma inusitada.
Eran mucho más
comunes dentro de
las instituciones
eclesiásticas,
donde las mujeres
tenían prohibido
cantar o en los teatros
durante los siglos
XVI, XVII y XVIII.
Gozaban de gran prestigio
en su época.
