KULTUR MAIN-RHÖN

UNA BRISA EXTASIANTE DESDE MADRID

La “Compañía Nacional de Danza 2”, de gira en el Schweinfurter Theater
Por nuestro colaborador MANFRED HERKER

SCHWEINFURT. Caído el telón, reina el silencio absoluto. El público del teatro de Schweinfurt tarda unos minutos en reponerse del efecto casi hipnótico de la última pieza, titulada “Kol Nidre”. Ahora sí: aplauso frenético. Es en esta coreografía cuando los jóvenes bailarines y bailarinas de la “Compañía Nacional de Danza 2” demuestran con su maestría y poder creativo que son mucho más que la prole de una “madre” mundialmente famosa.

Con su arrobadora interpretación dibujan un amenazante escenario de guerra que alerta contra la destrucción y la violencia. Sobre un fondo sonoro de motivación religiosa ideado por Arvo Pärt y John Tavener, los bailarines están celebrando el Kol Nidre, la oración vespertina del Yom Kippur. De repente, la ronda se ve turbada por ostinatos agresivos que señalan peligro. Duelos, un pas de deux desesperado, huida, refugio tras un baluarte de sacos de arena.

Miembros convulsos expresan dolores y heridas. La machacante monotonía de los sonidos alterna con gritos, con los bailarines corriendo descontroladamente por el escenario, como en estampida. Tronada de cañones, el cielo se tiñe de rojo sangre.

De signo distinto parece ser la amenaza tratada en la fantástica obra “Insected”. En una penumbra que anula los colores repta por la escena un sinnúmero de insectos, desaparece después dando paso a varios grupos de personas que bailan al compás de músicas exóticas de cantos guturales, entre ellas también un reel irlandés. Entonces irrumpe una ráfaga de vibrantes golpes de percusión: los insectos han vuelto, espantan a los humanos, que corren a buscar abrigo. Esta escena se repite. Después, la gente baila de nuevo, pero sus movimientos ahora son abruptos, de una extraña angulosidad. También esta ambiciosa obra de Tony Fabre es representada con fuerza y frescura por la Compañía.

Armonía pura es la que derrocha “Without Words”, creación del director artístico y coreógrafo jefe Nacho Duato. Las composiciones de Franz Schubert se transforman en “canciones sin letra” cantadas por el violonchelo de Mischa Maisky. Los jóvenes bailarines y bailarinas demuestran en sus movimientos fluyentes un alto dominio técnico y despiertan profundas emociones con su variedad de pas de deux y pas de trois. Amor, pasión, confianza ciega y también rivalidad son los afectos que se encarnan ante nuestros ojos.

Pero también hay una nota cómica: con pasos grotescos y torsiones angulosas de miembros una pareja convierte la “Rosita del matorral” de Schubert en figuritas al estilo de Keith Haring. Y encima de toda esta ligereza se proyectan fotografías en blanco y negro de la pareja que está bailando. Instantáneas congeladas que recuerdan esculturas de piedra. ¿Presagio mortal?

Los 14 bailarines y bailarinas son colmados de aplausos, incluso en plena representación, que al final estallan en un gran júbilo de vítores: ambiente de estreno en un teatro que por dos veces ha vendido todas sus localidades.

 

recorte de prensa en alemán