![]() | BILDUMA Rassemblement |
Coreografía: Nacho Duato
Música: Toto Bissainthe (Rasanbléman)
Escenografía: Walter Nobbe
Figurines: Nacho Duato
Diseño de luces: Nicolás Fischtel (A.A.I.), según del diseño original de Dick Limdsctröm
Estrenado por el Cullberg Ballet en el Hjalmar Bergman Theatre de Örebro, el 27 de febrero de 1990. Estrenado por la Compañía Nacional de Danza en el Teatro Lírico Nacional La Zarzuela de Madrid, el 13 de diciembre de 1991.
En esta ocasión Duato ha virado su rumbo hacia las tierras de Haití y la cadenciosa música de Toto Bissainthe, que le brindan la inspiración en una suite en el estilo nítido y trepidante de Jardí Tancat. Cuatro parejas en descoloridos trajes de faena inician el ballet lentamente, hasta llegar a un sobrecogedor finale, con la palabra "liberté" coreada repetidamente en la canción.
Pese a la aparente sencillez de los medios utilizados, Rassemblement es una creación que, gradualmente, a través de los poderes liberalizadores de la música y la danza, demuestra ser un impresionante y conmovedor llamamiento a la conciencia del público sobre los derechos humanos.
Peter Bohlin, de la revista Ballet
International
Rassemblement se enmarca dentro
de un grupo de canciones que
la compositora y cantante Toto
Bissainthe dedica a su tierra,
Haití.
Son canciones de esclavos atraídos
por el culto Vudú. En
ellas hablan de su vida cotidiana,
del sufrimiento del exilio y
del anhelo de Africa, no como
lugar geográfico, mas
como tierra mítica de
libertad. Expresan su resistencia
al colonizador, el rechazo a
su política, religión,
cultura y lengua. Gracias a los
vínculos establecidos
entre ellos en este nuevo mundo,
los esclavos han podido conquistar
su independencia.
El Capital, al desarrollarse
en Haití, ha transformado
el sentido del Vudú. El
Vudú, que era para los
campesinos pobres y explotados
una celebración de las
raíces africanas, ha llegado
a ser una religión , uno
de los aparatos de poder. El
nacimiento del Vudú en
una tierra de exilio, primera
lengua común de todos
los esclavos de razas diferentes,
fue un momento vital, creador,
una unificación cultural
que iba a transformar el mundo:
una apertura de límites.
Este es el momento al que se
refieren las canciones de Toto
Bissainthe: cantar a todos los
hombres, a través de las
palabras de Haití y de
su música tradicional,
reuniendo otras formas musicales
y abriéndose a una música
contemporánea sin fronteras.
