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Álbum. Archivo Críticas 1996-2011


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Archivo Críticas CND

Críticas de la CND entre 1996 y 2011


2009-2011


 

 

 

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Archivo Críticas CND

Críticas de la CND entre 1996 y 2011

Críticas 2006

Las Palmas de Gran Canaria

Hace ya tiempo que Duato halló la cuadratura del círculo de la danza y su excelente creación coreográfica conjuga la música, los bailarines y el movimiento desde un particular lenguaje propio que, siempre en equilibrio y elegante precisión, consigue dar cuerpo al alma y procurar imagen a la emoción más profunda. (…) La CND no es ya sólo una compañía, es un estilo, que triunfa y atrapa, es la seducción de la belleza y su fuerza tiene nombre de maestro, el de Nacho Duato, cuyo trabajo es fruto del genio.
Nadia Jiménez Castro – Canarias7 (23 enero-06)

Críticas 2005

Madrid
El juvenil público asistente aclamó el espectáculo en cada una de sus partes y se rindió ante la belleza hechizante de Dicesiete, una obra compleja e inquietante, misteriosa y sutil, con una integración de música y escena realmente seductora (...).
Juan Ángel Vela del Campo – El País (28 enero-05)

El espectáculo compartido en el Teatro Real por los coreógrafos Mats Ek y Nacho Duato es rotundo, poderoso. Son dos coreografías de hoy. Las dos obras rezuman libertad, aunque desde diferentes enfoques. En cualquier caso hay una primera cota de libertad común en los cuerpos, en el movimiento, en la composición plástica. La danza ha alcanzado una autonomía, o desarrollo si se prefiere, de lenguaje que parece no tener límite. Es uno de los signos que, cada uno a su manera, brilla en Alumino y Herrumbre (...). La danza del siglo XXI demuestra con espectáculos como éste que tiene aún muchas cosas que decir.
Juan Ángel Vela del Campo – El País (28 enero-05)

Pronto se cumplirán quince años desde el nombramiento de Nacho Duato como director de la CND. La continuidad del coreógrafo ha permitido consolidar un conjunto al más alto nivel que pasea por todo el mundo la imagen, muy modernizada, de nuestro país (...).
Luis G. Iberni – La Razón (1 febrero-05)

París
Una belleza fascinante

Un segundo programa que comprende tres piezas de una belleza fascinante, tanto por la invención y la armonía de las coreografías como por la perfección de los intérpretes y el esplendor de la música. Las creaciones de Duato poseen una impronta personal, con una investigación constante del esteticismo más puro sin la menor afectación. Poseen una nobleza totalmente española, una invención ilimitada para los dúos y el genio de los encadenamientos naturales. (...).
René Sirvin – Le Figaro (18 marzo-05)

Con Herrumbre, el armonioso y lírico coreógrafo se metamorfosea en acusador de todo régimen totalitario. Su requisitorio del terror contra la guerra y el terrorismo nos deja K.O. En sesenta minutos Nacho Duato hace desfilar ante nuestros ojos mil imágenes de extrema dureza. La última imagen no es la menos fuerte. Los artistas depositan decenas de pequeñas velas rojas sobre el decorado de hierro oxidado, sublime homenaje a las víctimas de la estación de Atocha. Con Herrumbre, Nacho Duato, iguala en potencia al Goya del Dos de mayo y al Picasso del Guernica, sus compatriotas y hermanos de combate por la paz (...).
René Sirvin – Le Figaro (21 marzo-05)

Sintra
Paisajes coreográficos

La nieve cae generosamente sobre el escenario del auditorio Olga Cadaval. Ese cuadro final de la pieza Diecisiete –los amantes envueltos en el manto blanco de la nieve- cerró poéticamente la presentación de La Compañía Nacional de Danza dirigida por Nacho Duato, tornádose una de las imágenes más fuertes de un programa marcado por la musicalidad de los movimientos de los intérpretes, por el rigor de la interpretación y por la poesía. (...).
DT - Expresso (16 julio-05)

Madrid
Herrumbre es de otra galaxia.
O, sencillamente de ésta. (…) estamos ante uno de los espectáculos más completos, comprometidos, intensos y valientes de toda la trayectoria artística de Nacho Duato. (…) Pero lo más escalofriante de Herrumbre es la sensación de diálogo entre la vida y la muerte que transmiten desde el baile los personajes. La técnica está al servicio de la emoción. La entrega de los bailarines es absoluta. La credibilidad de todo cuanto se ve y escucha no ofrece ningún margen de dudas. La obra, en su contenido político, no cae en ningún momento en la manipulación y mucho menos en la demagogia. La esperanza en una sociedad menos cruel y arbitraria es, en todo caso, el único mensaje. Y en ello concurren los esfuerzos de unos bailarines que logran estremecer con su pasión y energía, y el de un coreógrafo que vuelca con coraje su experiencia en el mundo de la danza para ver si ésta puede de alguna manera contribuir a la construcción de una sociedad más justa.
Juan Ángel Vela del Campo – El País (31 octubre-05)

Críticas 2004

Hong Kong
Multiplicidad nos revela que la música y la danza son como la sangre y el cuerpo. Lo concreto y lo vacío, juntos, forman la vida y la muerte (...).
Ming Pao (11 mar-04)

Multiplicidad. Formas de Silencio y Vacío expresa la belleza formal de la música de Bach con pasos de danza llenos de vitalidad, como las pinturas de Picasso del cuerpo humano.
Tan Kung Pao (18 mar-04)

La representación de la CND resultó exultante. Cada segundo de Txalaparta era una escultura de perfección. Mis ojos estaban bañados en lágrimas y mi alma ingresó en un palacio eterno - el infierno. Ahora sé que la casa de la felicidad es el infierno, pero no me arrepiento.
Wen Wei Po (20 mar-04)

Génova
Gritos de bravo sin fin y de “chicos, muy bien” sumergiendo en aplausos a los intérpretes de La Compañía Nacional de Danza durante otros diez minutos. El público, inamovible y exaltado, habría vuelto a ver la actuación completa desde el principio. La ovación final podría confundirse con la de los más ardientes aficionados en el estadio, cosa nada frecuente tratándose de danza (...). Bello, sobrecogedor, intenso y desgarrador. Así es Herrumbre, el último trabajo de Duato.
La República (18 jul-04)

Barcelona

Bello, sobrecogedor, intenso y desgarrador. Así es Herrumbre, el último trabajo de Nacho Duato. La tensión que reinó anteanoche entre el público del Liceo de Barcelona, que acogió el estreno de la última coreografía de Duato, se podía cortar. Al final, la tensión se convirtió en calor, el que emanó de la intensa ovación de un público enardecido puesto en pie (...).
El País – Carmen del Val (4 ago-04)

¿Se puede llegar a estilizar la barbarie, la violencia o la tortura? Nacho Duato lo ha conseguido, y con creces. Su danza posee todo lo necesario para conseguir comunicar mensajes rotundos y crear emociones en el espectador. (…) imágenes que Duato consigue dibujar con mano maestra. Las escenas de tortura son geniales y aparecen en un tejido gestual pocas veces visto por complejidad y acierto (...).
ABC – Pablo Meléndez-Haddad (6 ago-04)

La nueva obra de Nacho Duato arranca con unas escenas con fuerza física y ambiental, que provocan que el respiro del público quede contraído. (…) Duato nos golpea no sólo por el contenido de la obra sino por la forma: una extraordinaria comunión entre el movimiento coreográfico y los elementos escénicos. (...).
El Periódico – Montse García Otzet (10 ago-04)

Bilbao
Irresistible Duato

Por fin se ha conocido en Bilbao Multiplicidad, uno de los mejores trabajos de Duato. Sobre la música pura de J.S. Bach, crea una coreografía que es, a su vez, danza pura. Los poco más de veinte intervinientes dieron vida sobre el escenario a una actuación arrebatadora (...).
Karmelo Errekatxo – El Correo (13 dic-04)

Críticas 2003

París

Multiplicidad. Formas de Silencio y Vacío es una creación de una fuerza y originalidad notables. La primera parte ilustra con una imaginación delirante trece piezas musicales. (...) Se puede considerar a Duato entre los mejores coreógrafos que escriben para las grandes compañías y su compañía se sitúa en el más alto nivel por la belleza de la homogeneidad de sus intérpretes, su brillante técnica y su disciplina, particularmente evidente en las espectaculares alineaciones de bailarines (…).
Le Figaro – René Sirvin (9 mar-03)

Madrid

No es de extrañar que Nacho Duato decida reponer Tabulae, gema brillante de su repertorio, y una de sus fructíferas relaciones con el compositor Alberto Iglesias, que creó una partitura emocionante que no es desperdiciada desde la escena. La fusión movimiento-música es indisociable de la propuesta, una característica que, a su vez, es una constante de Duato (...).
El País – Omar Khan (17 oct-03)

Viendo el otro día Tabulae, el espléndido ballet de Nacho Duato, sentí una vez más que el arte es el engrudo de lo que somos. Que esa caligrafía aérea que es un ballet, ese inmenso esfuerzo de no sé cuántas personas torturando y disciplinando sus cuerpos durante toda una vida, ese desparrame de creatividad del coreógrafo, del músico, de los bailarines, ese cúmulo ingente de trabajo que culmina en unos pequeñísimos, fugitivos momentos de belleza absoluta, en el movimiento del aire y de los cuerpos, en las invisibles gotas de sudor que caen sobre el escenario, que todo eso, en fin, tan hermoso y tan frágil, representa lo mejor del ser humano (...).
El País Semanal – Rosa Montero (9 nov-03).

Críticas 2002


Madrid
Cuatro coreografías, cuatro, de las mejores ganaderías contemporáneas,
fueron lidiadas por los muchachos de Duato, con tal perfección y embatividad que dejaron arrobada a la concurrencia; yo diría que incluso a los más alejados del baile, que acuden a la llamada del nombre de Nacho, que ha traspasado las líneas de lo comercial con sabiduría, además de reconocidísimo encanto personal (...).
El Punto de las Artes - Víctor M. Burell (18-24 oct-02 )

El gusto de los madrileños se ha visto moldeado por la coherencia y la prolongación de la trayectoria diseñada por Nacho Duato en la Compañía Nacional. Se da el caso de que la línea de creación impuesta por el coreógrafo valenciano no sólo se ha entronizado en la casa sino que, a través de sus bailarines ya maestros y creadores, el estilo CND se expande y cristaliza en la pocas agrupaciones jóvenes que tenemos.
El Mundo - Julia Martín (5/10/02)

Lección de humanidad

Nacho Duato convocó a su santísima trinidad: Mats Ek, William Forsythe y Jirí Kylián. Son tres pilares de la danza contemporánea mundial, artistas de referencia, creadores de un lenguaje diferente y un estilo propio. Con tanta divinidad junta, sucedió lo previsible: una bendición de buen baile cayó sobre el teatro de La Zarzuela (...).
El País - Goyo Rodríguez (5/10/02)

Berna (Suiza)
Hora estelar

(...) Nacho Duato pertenece a aquellos coreógrafos jóvenes aventajados entre los cuales la innovación y lo genial aparecen como algo natural. (...) Al igual que Kilyán, Duato parece preocuparse no solamente de lo esencial en el arte de la danza sino también de no perder nunca de vista, con su excelente conjunto, el triple elemento de la música, el hombre y el movimiento musical que giran oscilantes, entre tensión y espiritualidad.
(...) Quien tuvo la suerte de asistir a la partitura de imágenes de Duato, vivió una hora estelar: la fascinante capacidad del coreógrafo de visualizar la música y conseguir con un mínimo de medios un máximo de expresividad, le dejaba a uno embriagado.(...) La actuación de La Compañía Nacional de Danza quedará inolvidable en Berna.
Der Bund - (27/4 /02)

La danza de los superlativos
(...) Incluso el más escéptico ante la belleza,
no puede guardarse del encanto de esta tan entusiasta compañía, y lamenta haber utilizado tan a menudo expresiones como "virtuoso" y "brillante". Pues después de esta actuación nos gustaría expresarnos por primera vez y habría realmente que inventar nuevos superlativos.
Tages-Anzeiger - Agathe Blaser (27/4 /02)

Santander
Duato en todos los sentidos

(...) Ofrenda de Sombras tiene su éxito en una espectacular apuesta escénica que sorprende y se funde con el movimiento de los bailarines haciéndose parte fundamental de la propia coreografía.
(...) Sobre la música de Landowski, (en Sueños de Éter) con el entonces innovador empleo de las sugerentes ondas martenot, desgarra un espacio en el que ocho mujeres (...) Sombras que corren entre los espacios iluminados y los que no lo están, que se ocultan y se persiguen. Una extraordinaria pieza en todos los sentidos.
(...) La noche se cerró con el esperado estreno de Castratti. Una mirada otra vez hacia el barroco, predilección de Duato y que le posibilita encajar sus intenciones con unos sonidos que entiende a la perfección.
Alerta - G. Moral Álvarez (7/4 /02)

(...) La plasticidad (de Sueños de Éter) se conjuga sabiamente con la rigidez de algunas poses estéticas produciendo momentos espléndidos: el momento de la sábana que cubre el escenario y la forma en que es utilizada por las bailarinas o el uso de las camas.
El diseño de luces de Brad Fields y el diseño de vestuario de Lourdes Frías completan una obra redonda.
El Diario Montañés - MªL. Martín-Horga (7/4 /02)

Barcelona
Hasta pronto

Duato se ha atrevido a desnudar sus sentimientos (en White Darkness) y con loable sencillez ha perfilado un intenso y bellísimo poema elegíaco dedicado a su hermana. Por hablar tan clara y elocuentemente y sublimar esa terrible pérdida, la coreografía esta plagada de imágenes rotundas y sobrecogedoras pero al mismo tiempo envueltas en un halo de belleza inusitada.
El Mundo - Rosli Ayuso (22/2 /02)

Palpitar
Emocionante, sobria, apabullante interpretación
y brillante coreografía son los adjetivos que merece la actuación de La Compañía Nacional de Danza del martes por la tarde en el Liceo. Una actuación que devolvió el pálpito al corazón de los amantes de la danza.
El País - Carmen del Val (21/2 /02)

Ese toque de distinción
A lo largo de sus catorce años como coreógrafo,
Duato ha sabido transmitir a todas sus creaciones ese indefinible toque de distinción. Eso le convierte en todo un lujo, no sólo para la danza española.
(...) Porque no olvidemos que, además de ser un inspirado creador, Duato ha demostrado ser un director estimulante que sabe elegir y trabajar con los bailarines adecuados, a los que convierte en monstruos de la interpretación.
La Vanguardia - Marjolijn Van Der Meer (21/2 /02)

(...) en Txalaparta (2001) y en White Darkness (2001) su dominio es absoluto, emocionando y recreando el goce estético en un equilibrio que sólo consiguen los grandes maestros. Estas dos coreografías poseen formatos, inspiraciones, e intenciones bien diferentes; mientras en Txalaparta la explosión de danza pura se sucede con una fluidez que impresiona, con movimientos perfectamente fundidos y salpicados de humor en White Darkness una atmósfera opresiva y lúgubre en vuelve un discurso que en ningún momento parece salirse de tono. Ambas obras son de una musicalidad pasmosa, traducida con genialidad a movimientos.
ABC - Pablo Meléndez-Haddad (21/2 /02)

Madrid
La agónica lucha con la blanca oscuridad

De la velada destaca White Darkness. Podría traducirse como Blanca oscuridad. Contrate de vocablos que define bien el mundo de la droga. Tema querido y odiado por el propio Duato, al reflejar en esta coreografía la agónica tragedia de su hermana. El tema impacta y su traducción plástica -la droga cual nieve desciende de lo alto para vivificar y sepultar- es de un gran lirismo. Abunda el estilo clásico en su raíz más pura y más expresiva, que cobra fuerza con la música de Karl Jenkins de toques barrocos y minimalistas. Se encuentra en la línea de otras coreografías suyas de corte más trascendente y llenas de poesía. (...) Es un gran poema acerca de la incógnita de la droga que revitaliza y destruye.
Reseña - José Ramón Díaz Sande (2/02)

Críticas 2001

New York
Bach toca el violonchelo en escena y al chelo le gusta.

El coreógrafo español Nacho Duato no es un extraño en absoluto en New York. La Compañía Nacional de Danza, que él mismo dirige en Madrid, ha regresado de nuevo con su estilo de coreografía incandescente con Multiplicidad. El estreno estadounidense fue recibido con entusiasmo en el New York State Theater la noche del miércoles durante el Festival Lincoln Center 2001.
(...) Tal y como ha demostrado en sus dos recientes trabajos para el American Ballet Theater, Remanso y Without Words, sus tríos, dúos y solos poseen una increíble corriente de energía a través del cuerpo como si de arcilla se tratase. Los bailarines parecen mode larse constantemente de una postura ingeniosa a otra.
(...) En resúmen, una obra visualmente fascinante llevada a cabo por un excelente coreógrafo va rozando la superficie de su música,
The New York Times - Anna Kisselgoff (27/7/01)

(...) Desde que hace algo más de 10 años Nacho Duato asumiera la dirección de Lla Compañía Nacional de Danza, ha logrado que este grupo de Madrid se convierta en una de las compañías de danza más prestigiosas y admiradas en Europa.
A Duato se le considera uno de los coreógrafos líderes en el mundo y sus obras forman parte del repertorio en todas partes. No obstante, tal y como hemos visto antes, su propia compañía escenifica sus trabajos con un énfasis y una autoridad especiales. (...) La coreografía (Multiplicidad. Formas de Silencio y Vacío) es enormemente imaginativa y a menudo ingeniosa. (...) Duato ha desarrollado un equipo de extraordinarios bailarines, y equipo es realmente la palabra que describe a esta compañía. El suelo de España ya no es sólo un tablao de flamenco.
New York Post - Clive Barnes (27/7/01)

Barcelona
Bailando con pasión

El amor apasionado en todas sus facetas carnal y filial, como maravillosa sensación desestabilizadora de los sentidos, triunfante sobre la incomprensión humana, moldea ideológicamente el ballet Romeo y Julieta de Nacho Duato. El mismo sentimiento profundo que dispara cada movimiento de los bailarines de La Compañía Nacional de Danza (CND) y que, a través de sus cuerpos, alcanza una ejecución sublime.
El País – Carmen del Val (15/7/01)

Festival de Spoleto (USA)

La Compañía de Nacho Duato impresiona y emociona
La Compañía Nacional de Danza es, sin duda, la mejor de las que he visto en mi vida. "La exportación más caliente de España" mantuvo al público del Gaillard, que registró un lleno total, en sus asientos durante la representación de danza moderna en la que se representan esclavos que lloran por su libertad y hombres bailando los unos con los otros. Deben de ser buenos. La Compañía también es, probablemente, el grupo de danza con mejor presencia del mundo... Nacho Duato demostró al público de Spoleto la razón de que se le considere uno de los mejores coreógrafos de nuestros días. Es capaz de crear obras hermosas y emotivas con una sensibilidad moderna sin resultar demasiado "raro".
(...) La Compañía Nacional de Danza ofreció a los espectadores una representación sorprendente, en tanto que, impresionante. Ahora ya sólo nos queda esperar que se comprometan a volver a Spoleto pronto, o bien viajar a España.
City Paper – Kristen Rhodes (6/6/01)

Madrid
Un reino de sombras

(...) Enemy In The Figure es una pieza de una fuerza arrolladora, cosida hasta el más mínimo detalle, desde la intimidad del gesto al virtuosismo.
(...) Duato atrapa en su Txalaparta, la energía, el ritmo, la intensidad, el timbre o el color del instrumento. Y consigue visualizar su música –tarea difícil-. La coreografía resulta elegante en los pequeños detalles –el cimbreo de los hombros a compás- y profunda en los pasos a dos y en el movimiento de grupo –la diagonal final de 14 bailarines emula la textura del instrumento.
(...) Una gran noche de danza –la mejor de la CND en los últimos tiempos.
El País – Goyo Rodríguez (19/5/01)

Duato convierte en cañas las lanzas
(...) Al final las lanzas se tornaron cañas, porque el coreógrafo valenciano ha llevado al Teatro Real uno de los más inteligentes y logrados programas de cuantos ha presentado en los últimos años. Las tres coreografías, firmadas por Jirí Kylián, William Forsythe y el propio Duato conforman un triángulo equilibrado: poseen calidad, variedad, muestran estilos distintos tanto en lo coreográfico como en lo visual e incluso en lo musical, y son muestra de lo que es la danza de nuestros días.
ABC – Julio Bravo (20/5/01)

Baden-Baden
Silencio monacal y alegría rebosante

Han sido muchos los coreógrafos que recurrieron a Bach, pero con este homenaje a Johann Sebastian Bach el español Nacho Duato ha logrado crear algo único. Pocas veces, la música ha sido llevada a la danza con la armonía que consigue. Han sido muchos los coreógrafos que recurrieron a Bach, pero con este homenaje a Johann Sebastian Bach el español Nacho Duato ha logrado crear algo único. Pocas veces, la música ha sido llevada a la danza con la armonía que consigue esta coreografía: El coreógrafo español rebosa de ideas y la Compañía Nacional de Danza las transforma con tanta naturalidad y sinceridad que resulta un verdadero placer presenciar el resultado.
Mantiene todo el respeto pero prescinde de la enjundia plomiza supliéndola con sensualidad, humor y fantasía en un estilo propiamente suyo. Una profusión de notas con perfecta representación visual.
Las ideas parecen acudirle a este coreógrafo estrella que en los últimos años consiguió abrirse camino hasta llegar a la cumbre de su arte.
Badisches Tagblatt – Sabine Rahner (21/4/01)

España baila en primera división

Con esta visita, la Compañía cumple la promesa que dos de sus miembros hicieron al representar un fragmento de esta obra con motivo de la Gala Benois en Stuttgart, haciéndose nada menos que con tres de los codiciados premios. Además, se confirmó que Nacho Duato figura entre los coreógrafos europeos que más interés suscitan y que su compañía se ha convertido en un objeto de prestigio de la política exterior de España. Correspondientemente entusiasta resultó la ovación que recibieron en Baden-Baden.

El respeto frente a la tradición y una estética comprometida con el presente se combinan formando una simbiosis extremamente afortunada con la música como fuente de energía y el baile como fuerza elemental que conquista el espacio. El resultado es un evento teatral de una vitalidad sobrecogedora. Esto requiere por supuesto un conjunto de bailarines de excelente formación, virtuosismo técnico, una apariencia formidable, dispuestos al riesgo y con afán de entrega. La Compañía Nacional de Danza parece reventar de tanto entusiasmo juvenil y dispone de un equipo con esta excelencia, Compañía además, que en los diez años desde su fundación ha ido avanzando conquistando con valentía un lugar entre la primera línea de las compañías europeas de ballet.
Stuttgarter Zeitung - Horst Koegler (21/4/01)

El ballet sobre la música de Bach Multiplicidad. Formas de Silencio y Vacío demuestra lo mejor a lo que se puede aspirar hoy en día con una pieza que llene todo un programa. El vestuario, la escenografía y el argumento se centran en lo esencial, esto es: la música y el movimiento. El respeto a la música hace que la danza se detenga una y otra vez durante la velada. Ante todo, Duato resuelve el campo de tensión que se crea entre la paralización y el movimiento, la fuerza contenida y los estallidos individuales de los bailarines con el mismo toque de genialidad que su admirado Kylián.
Stuttgarter Nachrichten – Andrea Kachelriess (21/4/01)

Desde Madrid se rinde un fascinante homenaje a Bach en Baden-Baden
Con Multiplicidad. Formas de Silencio y Vacío, Duato ha creado un ballet de talante contemporáneo que mantiene a la vez el equilibrio con las referencias clásicas. Su embrujo estético, la perfección formal y el uso magistral de la música cautivan al público, configuran una rica y profunda velada dancística de interpretación absoluta, en la que no existe ninguna situación imprevista y en la que la música de Bach parece haber sido compuesta a propósito para cada instante.
Neueste Nachrichten - Rolf Fath (22/4/01)

Sevilla
Derroche de talento y sensibilidad

Bastan los movimientos de arranque de la pieza Arcangelo para que percibamos casi con incredulidad, que en el escenario está sucediendo una danza de alto nivel, de una audacia y superioridad excepcionales. Los bailarines de La Compañía Nacional de Danza demostraron en el Teatro de la Maestranza ser artistas de más que probada ambición y sobradamente dotados para sacar adelante más de una hazaña física y estética (...).
Nacho Duato ha encontrado verdaderamente una técnica idónea y un estilo justo para presentar estas tres piezas en un programa donde prolifera tanto el derroche de talento como en el de sensibilidad artística en lo que es ya la danza del nuevo milenio.
El Correo – Amalia Cabeza (21/02/01)

Santander
Nacho Duato: muestras de una trayectoria coreográfica

El regreso de la Compañía Nacional de Danza a los escenarios cántabros, después de un largo paréntesis de tres años, se ha producido conincidiendo con la celebración de su décimo aniversario y con un programa que bien pudiera ser un homenaje a su director artístico (...).
El programa ofrecido concluyó con Lamento, una obra que Duato creó en 1990 para el Nederlands Dans Theater y que recorre el atormentado camino del dolor y el sufrimiento humano. Lamento es un trabajo coreográfico impecable que nos sumerge en un mundo gris e hiriente y en el que la alternancia y diálogo entre el movimiento coral, a dos e individual se produce con una coherencia, musicalidad y ritmo excepcionales. La variedad en la disposición de los grupos proporciona momentos altamente expresivos, también apoyados por el contraste de movilidad e inmovilidad y por la escenografía de Walter Nobbe y el diseño de luces de Edward Effron.
El vocabulario de pasos es rico en esta obra que, teniendo todas las virtudes de las piezas que aúnan la frescura y naturalidad del talento con el trabajo meticuloso, logra resistir un análisis que va más allá de la mera respuesta emocional.
El Diario Montañés – Mª L. Martín-Horga (11/02/01)

Críticas 2000

Madrid
Un feliz cumpleaños

(...) La Compañía, llena de fuerza, fue otra vez un ejemplo para el mundo de la danza, provocando entusiasmos en el público que llenaba la sala.
(...) Aunque los elementos pudieran parecer complicados, como en el caso de Mediterrania, el efecto es sensitivo, y aún sensualista, y la parafernalia parece perderse al crear el clima, que música, luz y danza provocan en el conjunto redondo, acabado y, ¿por qué no?, espectacular.
El Punto de las Artes – Víctor M. Burell (27 oct-2 nov/00)

Viaje al infierno
(...) Víctimas y verdugos.
Violencia y tormento. El espectador viaja hasta el infierno de un campo de concentración sentado en su butaca del Teatro Real. Ésta es la propuesta de La Compañía Nacional de Danza (CND) para la apertura de la temporada 2000-2001 en el coliseo madrileño. Lamento, una de las creaciones más comprometidas de Nacho Duato, reivindica un cara a cara con el Holocausto. Pero quizá pretende ir más allá. Es un tú a tú con las intransigencias en las que todos nos consumimos a diario; también aquí, en esta España nuestra. Una coreografía vigente, sobre todo hoy día, tan necesitados como estamos de reflexión, tan acostumbrados como andamos a poner en duda la barbarie de los nazis, las caravanas de la muerte, la persecución al diferente y tantas y tantas miserias.
La Tercera Sinfonía de Górecki arropa esta obra basada en la muerte de una criatura, el dolor de unos padres y la esquizofrenia de un grupo de condenados en un ambiente de desolación y penuria. Hay compromiso social, y el compromiso ennoblece al arte. Lamento es un gran ballet.
Es difícil plantear el drama en un escenario desde el equilibrio. Sin excesos. Sin recursos fáciles. ¿Qué pueden contar unos bailarines sobre el Holocausto? Difícil papeleta. Edificar un mundo de sentimientos tan primarios y, a la vez, tan complejos con el lenguaje silencioso del cuerpo resulta infinitamente más complicado que encadenar una serie de pasos. Pero éste es el mayor acierto de la coreografía: su intensidad emocional. Duato ha planteado en esta creación (estrenada por el Nederlands Dans Theater II en 1990) un tejido dramático de una fuerza avasalladora (...)
El País – Gregorio Rodríguez (14/9/00)

Retratos de realidad
El ya preciado legado con que Duato está escribiendo el futuro se vio aumentado anoche en la inauguración de la temporada del Teatro Real de Madrid. Presentó un programa difícil y arriesgado, tres piezas cortas de temática afín: el padecimiento, el mal, el poder de unos sobre otros, los que sufren. A la riqueza de sus percepciones sobre la más cruda realidad sumó una igual y sorprendente habilidad en la concepción estética y formal, expresando con pluralidad las diversas maneras del sufrimiento, tornándose las tres piezas totalmente distintas.
(...) Duato es un artista que demuestra que el arte, además de belleza y poesía es también el máximo y más profundo exponente de la realidad del hombre y nos recuerda que en nuestra realidad hay mucho que se debería cambiar. Hasta mayo tendremos que esperar de nuevo para contemplar el genio coreográfico, estético y filosófico de Duato.
La Razón – Nieves Esteban (14/9/00)

Montpellier
Inventivo y Elegante

(...) Ofrenda de Sombras revela numerosas sorpresas, escenas dramáticas o barrocas, en un estilo coreográfico inventivo y siempre elegante.
(...) Otra creación, de una gran armonía, Arcángelo, ilustra en una sucesión de dúos diversos Concerti Grossi de Corelli. (...) El coreógrafo ofrece también algo muy raro en nuestros tiempos: Dúos de amor que no incitan sino a la dulzura y a la paz.
Le Figaro – Renè Sirvin (3/7/00)

Madrid
Cuando el baile es protagonista. Duato y el mundo del pasado

(...) Por Vos Muero no necesita de presentaciones, porque, sencillamente, este estreno de 1996 estimo sique siendo la obra maestra de su creador. La simplificación de los elementos provoca la sensación de perfección que las músicas empleadas poseen en su mezcla de gracia y populismo, ingenuidad, y análisis de los sentimientos.
Pero no quiero que el entusiasmo y la emoción resten palabras a los dos estrenos de esta temporada: Arcángelo, con música de Corelli y Ofrenda de Sombras, que también emplea músicas antiguas en un fascinante y somero collage de electrónica creada por Alberto Iglesias, dan continuidad, y también magnificencia, a una línea "duatiana" que ha alcanzado, o tiene que alcanzar, reconocimiento universal.
El Punto de las Artes – Víctor M. Burell (9-15/6/00)

Bach con amor y pleitesía
Era un gran reto hacer una obra íntegra sobre la música de Bach y no quedar empequeñecido el coreógrafo, pero Nacho Duato lo ha conseguido. Con amor y pleitesía ha zurcido primorosamente un collage en el que el genio del barroco está perfectamente explicado como personaje, y donde su música trasciende con el sentido de modernidad y multiplicidad que le ha concedido la historia.
Si Duato es un maestro en la traducción a danza del impulso de las notas, aquí ha cuidado la profundidad, la transparencia de ideas y la ligadura dramática. En las motivaciones de la danza hay para todos los gustos: vigor sonoro, ritmo, sensación, retrato. La magnífica compañía irrumpe con sus sillas para ser los instrumentos que vibren bajo la batuta de Bach.

(...) La primera parte del espectáculo es vital, alegre, íntima, desbocada, guasona y trascendental. Rica en ideas, gestualidad y tonos de escena. (...) La segunda parte de Multiplicidad. Formas de Silencio y Vacío es más densa, hay soledad y bruma. Se repiten dúos como recuerdos de amor y hay ya muerte aceptada.
El Mundo. Julia Martín (9/6/00)

Fragmentos del mejor Duato
(...) Multiplicidad, la primera parte de esta coreografía, es sin lugar a dudas uno de los mejores trabajos de Nacho Duato. (...) cada fragmento tiene su intención coreográfica, y el resultado final es una obra llena de hermosos momentos, en la que el creador valenciano se ha vaciado.
ABC – Julio Bravo (8/6/00) El artista contemplando el arte

Anoche tuvo lugar uno de los acontecimientos más esperados en la primavera del Teatro Real: los nuevos estrenos del coreógrafo español más reconocido y aclamado mundialmente. Duato no decepcionó. De nuevo nos trasladó a un mundo de sugerencias, apuntando a temáticas interesantes y actuales a través de la belleza de las formas en el espacio y en el tiempo. Con la riqueza de matices de las prodigiosas manos de Jordi Savall dirigiendo, los trabajos devienen en obras de arte de carácter.
La Razón – Nieves Esteban (1/6/00)


Nueva Zelanda
Bach inspira una danza enérgica, inolvidable

Multiplicidad, la elegante producción del coreógrafo español Nacho Duato interpretada por su Compañía Nacionbal de Danza, constituye realmente el cénit de cualquier festival.
(...) La Compañía, compuesta de treinta miembros y liderada por Duato, actúa con toda la pasión y el duende que cabe esperar de una compañía nacional de España que, sin embargo, no muestra ninguna reminiscencia procedente del flamenco. Se trata de una danza más bien "aérea", con torsos dotados de gran movilidad y piernas que vuelan hacia lo alto, lo cual es la antítesis del taconeo y de la postura altiva del flamenco.
(...) Esta actuación permanecerá grabada en la mente de todo aquel que la presencie cada vez que vuelva a escuchar la música de Bach.
The Dominion – Jenny Stevenson (10/3/00)

Barcelona
Con permiso

(...) Nacho Duato ha vuelto a ser grande, tanto en la cimentación cultural de de su espectáculo como en su meritorio trabajo coreográfico. Los bailarines de La Compañía Nacional de Danza (CND) interpretan magistralmente la afortunada selección de las bellas composiciones de Bach, pero lo más de agradecer es sin duda esa gran belleza que entre todos han sabido ofrecer y que últimamente tan raras veces nos es dado disfrutar. El público que llenaba el Liceu en la noche del estreno del espectáculo así lo reconoció con largos y cálidos aplausos.
La Vanguardia – Marjolijn Van Der Meer (20/1/00)

Bach aterrizó en platea

Si, tal y como algún apasionado dijo, "Bach es Dios", de la mano de Nacho Duato y su Compañía Nacional de Danza el compositor baja a la tierra y se posa, amablemente, en el escenario del reluciente Liceo. Duato ha rendido un personalísimo homenaje a quien se conoce como el "quinto evangelista": ha encontrado un tono endiabladamente aproximador que, probablemente, marcará diferencias con todo lo que hasta ahora se había hecho en materia coreográfica a partir de Bach.
Duato ha tenido clarísimo tres cosas: que la música de Bach tiene un componente dramático excepcional; que no se trata de una música bella, sino que exige convivir con ella; y, además, que no precisa de apoyos visuales, pues entra directamente en el alma del oyente. Todo eso le ha dado un margen de libertad enorme con el que ha sabido jugar brillantemente, cruzando los márgenes entre música y movimiento con una soltura sorprendente.
(...) Un gran ballet que, sin ser de argumento, contó con un inmejorable libreto: el de la música con mayúsculas.
El Mundo – Rosli Ayuso (20/1/00)

Bach sublima el movimiento
Atreverse con la música de Bach es de inconscientes o valientes. Duato es de los últimos y, ahora, con suficiente experiencia como coreógrafo, se aventura a utilizarla. Consciente y atrapado por un sentimiento de atracción hacia el compositor, respetuoso y atrevido, Duato demuestra tener armas bastantes para salir airoso de este gran diálogo en el que Bach sublima el movimiento.
Solo en el escenario, austero y vestido de negro, Duato impone una potente figura que, a medida que avanza su baile, alcanza dimensiones solemnes. Dueño absoluto de sus aún buenas formas de bailarín, pretende con este solo pedir disculpas al genio por su osadía. Tras esos minutos de humildad, estalla la emoción en forma de notas musicales y movimientos coreográficos.
(...) Y nada sería igual sin los bailarines. Sería injusto citar nombres porque cada uno brilla por su personalidad y afianza la solidez del grupo.
El Periódico – Montse G. Otzet (23/1/00)

Madrid Bach with love and reverence
It was a challenge to create a complete work on the music of Bach, without dwarfing the choreographer, but Nacho Duato has done it. With love and reverence he has exquisitely stitched a collage in which the Baroque genius is perfectly explained as a character, and where his music transcends with the sense of modernity and multiplicity that history has granted him.

If Duato is a master in the translation of the impulse of the notes into dance, here he has taken care with the depth, the transparency of ideas, and the dramatic ties. There is something for all tastes in the motivations of the dance: resonant vitality, rhythm, feeling, portrait. The members of the magnificent company burst from their seats to become instruments vibrating under Bach's baton.

(…) The first part of the show is vibrant, joyful, intimate, unrestrained, witty, and transcendental. Rich in ideas, gestures, and stage tones (…) The second part of Multiplicidad, Formas de Silencio y Vacío (Multiplicity, Forms of Silence and Emptiness) is denser, with loneliness and fog. Duets are repeated as memories of love, and there is death already accepted.
El Mundo - Julia Martin (9/6/00).


Fragments of Duato at his best

(…) Multiplicidad, the first part of this choreography, is without a doubt one of Nacho Duato's finest works (…) each fragment has its choreographic intention, and the end result is a performance filled with beautiful moments, into which the Valencian creator has poured himself.
ABC - Julio Bravo (8/6/00).

The artist contemplating art

Last night, one of the most eagerly awaited events of the spring took place at the Teatro Real: the new premieres by the Spain's most recognized and world-renowned choreographer. Duato did not disappoint. Once again he transported us to a world of suggestions, aimed at interesting and current themes with the beauty of shapes in space and time. With rich nuances from the prodigious hands of director Jordi Savall, the performances become exceptional works of art.
La Razón - Nieves Esteban (1/6/00).

Barcelona With permission
(…) Nacho Duato is great again, both in the cultural foundation of his show and in his commendable choreographic work. The dancers of the Compañía Nacional de Danza (CND) masterfully interpret the privileged selection of beautiful compositions by Bach, but without a doubt, what is most appreciated is the great beauty that the dancers know how to offer, and which so often ultimately is not given to us to enjoy. The audience that filled the Liceu on the opening night of the show also recognized this with its long and warm applause.
La Vanguardia - Marjolijn Van Der Meer (20/1/00).

Bach lands onstage

If, as an admirer once said, "Bach is God", then with the help of Nacho Duato and his Compañía Nacional de Danza, the composer descended to earth and settled on the stage of the shining Liceu. Duato has paid an extremely personal tribute to the one known as "the fifth evangelist". He has found a devilishly close tone, which will probably set differences with everything that has been done in the area of choreography based on Bach upuntil now.
Duato knew three things clearly: that the music of Bach has an exceptional dramatic component; that it is not music that is beautiful, but rather music that requires the listener to live with it; and, also that it does not require visual support since it enters the soul of the listener directly. All of these factors have given him enormous freedom, with which he has played brilliantly, crossing the borders between music and movement with surprising ease.

(…) A great ballet, which, without a doubt had an unbeatable libretto: that of music in capital letters.
El Mundo - Rosli Ayuso (20/1/00).

Bach sublimates movement

To accept the challenge of the music of Bach is for the brave or the ignorant. Duato is one of the former, and now, with sufficient experience as a choreographer, has dared to use it. Conscious and trapped by a feeling of attraction towards the composer, Duato, respectful and daring, shows that he is well enough armed to emerge unscathed from this great dialogue in which Bach sublimates movement. Alone on the stage, austere and dressed in black, Duato cuts a powerful figure, which, as the dance progresses, reaches solemn dimensions. Absolute master of his still fine dance form, with this solo he is asking the genius to pardon him for his daring. Following these minutes of humility, emotion bursts forth in the form of musical notes and choreographed movement.

(…) and nothing would be the same without the dancers. It would be unfair to mention names because all shine in their personalities and back the solidity of the group.
El Periódico - Montse G. Otzet (23/1/00).

Madrid A happy birthday

(…) The Compañía, full of strength, was again an example for the world of dance, provoking enthusiasm in the public, with a full house.

(…) Although the elements could seem complex, as in the case of Mediterrania, the effect is sensitive and even sensualist, and the paraphernalia seems to be lost on creating a climate that music, light and dance provoke on the well rounded off, solid and, why not? spectacular ensemble.
El Punto de las Artes- Víctor M. Burell (27th Oct-2nd Nov, 2000).

Trip to hell

Victims and hangmen. Violence and torture. The spectator travels to the hell of a concentration camp while sitting in his/her seat at the Royal Opera House in Madrid. This is the proposal of the Compañía Nacional de Danza (CND) for the opening of the season 2000-2001 in Madrid's top theatre. Lamento, one of the most committed works of Duato, is a face to face with the Holocaust. However, perhaps it intends to go beyond that. It is a head-to-head with the intolerance that consumes us everyday; also here, in Spain. An up-to-date choreography, especially nowadays, so needed, as we are, of reflection; so used, as we are, to question the Nazis' barbarism, the death caravans, the persecution of the "different" and so many other miseries. Górecki's Third symphony embraces this piece, based on the death of a child, his parents' pain and the schizophrenia of a groupof convicts in an atmosphere full of desolation and miseries. There is a social commitment and this embellishes art. Lamento is a great ballet.

It is difficult to set out the drama on a stage from the balanced point of view. Without excesses. Without easy escapes. What can some dancers tell about the Holocaust? Difficult answer. To build a world of so primary feelings, and at the same time, so complex using the silent language of the body, is infinitely more difficult than to enchain a set of steps. However, this is the best move of the choreography: its emotional intensity. In this creation (first performed by the Nederlands Dans Theater II in 1990), Duato has set upa dramatic construction of overwhelming strength (…).
El País- Gregorio Rodríguez (14th September, 2000).

Reality portraits

Last night, in the season opening of the Royal Opera House in Madrid, the already valued legacy with which Duato is writing the future, has been further increased. He presented a difficult and risky programme, three short pieces on similar subjects: suffering, evil, and the power of some over others, those who suffer. He added, to the wealth of his perceptions over the crudest of realities, an equal and surprising ability in the aesthetic and formal conception, expressing, with plurality, the different ways of suffering, making totally different these three pieces.

(…) Duato is an artist, who shows that art, apart from being beauty and poetry, is also the maximum and deepest model of human reality, and reminds us that, in our reality, there is much that ought to be changed. We shall have to wait until May to admire again Duato's choreographic, aesthetic and philosophic genius.
La Razón- Nieves Esteban (14th September, 2000).

Montpellier Inventive and Elegant
(…) Ofrenda de Sombras (Shadow Offering) reveals many surprises, dramatic or Baroque scenes, in an inventive and always elegant choreographic style.
(…) Arcángelo (Archangel), another harmonious creation, illustrates with a succession of different duets concerti grossi de Corelli (…) The choreographer also offers something that is very rare in our times: love duets that evoke sweetness and peace.
Le Figaro - René Sirvin (3/7/00).

Madrid When the protagonist is dance. Duato and the world of the past
(…) Por Vos Muero (I die for you) needs no introduction, simply because I consider this work, which premiered in 1996, to be the masterpiece of its creator still. The simplification of the elements evokes a sense of perfection that the music that is used possesses in its mixture of grace and populism, ingenuity, and analysis of the sentiments. But I do not want enthusiasm and emotion to subtract words from the two openings of this season: Arcángelo, with music by Corelli, and Ofrenda de Sombras, which also uses old music styles in a fascinating and superficial electronic collage created by Alberto Iglesias, lend continuity and also magnificence to a "duatan" line that has obtained, or that must obtain, universal recognition.
El Punto de las Artes - Víctor M. Burell (9-15/6/00).
Críticas 1999

Montreal
Ballets españoles: rápidos y gloriosos.
Bailadores vigorosos e insinuantes realizan una labor magnífica al ejecutar los movimientos complejos de Duato
El auditorio estaba repleto y muy expectante, el martes, para la primera de las tres ávidamente esperadas actuaciones de la Compañía Nacional de Danza de España.
(...) Aquéllos que tuvieron la suficiente suerte como para conseguir entradas ovacionaron y aplaudieron la magnífica danza realizada por los bailadores fuertes e insinuantes, un grupo internacional que incluye dos antiguos de Montreal: Lesley Telford y Niccolo Fonte.
Atractiva, elegante y virtuosa, la compleja danza de Duato fluye a velocidades que suponen un reto para los espectadores y los bailadores. A veces sombría, también contiene elementos de rituales folclóricos y de humor sutil, que surgen de tríos y dúos en los cuales las ideas hacen zigzag como relámpagos de un bailador a otro.
El programa incluye tres ballets inspirados en la música española de tres períodos diferentes: Remansos que se ubica en los valses de Enrique Granados, Self en la música contemporánea de Alberto Iglesias y Por Vos Muero que se ubica en la música del Renacimiento.

Remansos
(...) Gloriosamente interpretada,
comienza por sonidos redondeados y delicados de piano y va cogiendo rapidez y humor. Intensamente musical, sus formas geométricas contemporáneas cambian como aquéllas que se hallan en un caleidoscopio, haciendo contraste con el encanto propio de la música de la vieja Europa.
Encargado por El American Ballet Theatre en 1997, Remansos constituye un paradigma de las dotes de Duato. Sus movimientos esculturales son claros y sorprendentes. Tanto la innovación como la inteligencia translucen en el escenario sencillo, cuadrado y en dos dimensiones; la rosa sola que une los episodios; los momentos mágicos de luz como aquél en el cual la piel de los bailadores brilla en la precisión fenomenal de una danza sin igual.
The Gazette – Linde Hawe-Beck (25/11/99)
Castillos en España y más allá
El talento, la belleza, la gracia se tienen o no se tienen, pero, sin que se sepa cómo, a veces encantan todo a su paso. Por mucho que venga de España, donde dirige La Compañía Nacional de Danza, Nacho Duato posee un talento universal, y desarrolla, en sus coreografías, un lenguaje que ignora el tiempo, las modas, las fronteras y las ideas recibidas. ¿Que el ballet está anticuado? Antes de suscribir esta frase hecha, hay que ver Remansos, Self y Por Vos Muero; tres obras que se alimentan de la tradición y la historia, con la frescura del presente, interpretadas con gracia y virtuosismo por los bailarines de La Compañía Nacional de Danza. Arte con mayúsculas. Es bueno, es bello y uno se queda con ganas de más. Antes de la danza hubo la música. Y la danza, antes de convertirse en un arte con todo lo que ello supone, tenía una función social. La música de Remansos fue compuesta a principios de siglo; la de Self es una nueva colaboración entre Duato y el talentoso Alberto Iglesias; en cuanto a la música de Por Vos Muero, tiene su origen en el Siglo de Oro español: finales del siglo XV, principios del XVI.

Un programa coreográfico pensado como un recorrido desde los orígenes hasta la actualidad. Tres obras que se apoyan en el lenguaje del ballet clásico, pero sin ceñirse a él y en las que se encarna el amor, la soledad, el juego, la ternura, la sensualidad, la locura. Tres obras cuya belleza formal seguramente seduzca a todos los públicos. Tres espectáculos interpretados por bailarines sin rival. ¿Y qué podemos decir de los decorados? Firmados por Nacho Duato, nos hacen pensar que el coreógrafo tiene, y es posible, todos los talentos. En resúmen, un espectáculo de tal calidad que ofrece un respiro bien merecido a los espectadores de hoy en día.
Le Devoir – Julie Bouchard (25/11/99)

Ovación para los invitados españoles

El miércoles por la noche, La Compañía Nacional de Danza de Madrid, invitada por Les Grands Ballets Canadiens, presentaba tres estrenos en Montreal ante una sala repleta y rebosante. El público no dudó en ofrecer una ovación a los bailarines, así como al trabajo de su coreógrafo y director artístico Nacho Duato. En el programa, obras con sabor menos mediterráneo que Jardi Tancat o Cor Perdut, que forman parte del repertorio de los GBC, pero igual de magníficas e inmensas, Remansos, Self y Por Vos Muero, que, aunque cada una de ellas tiene un tono muy distinto, son pruebas irrefutables de la inventiva de Nacho Duato.
Remansos, es la alegría de vivir que te deja una sonrisa en los labios. La gestualidad es como encaje de bolillos: nerviosa y compleja, pero a la vez ligera y fluida. Los bailarines esculpen el espacio lleno de música para piano, traviesa y lúdica, de Enrique Granados.
Con Self, se cambia completamente de registro. Sobre una música totalmente contemporánea de Alberto Iglesias, Nacho Duato explora los meandros del inconsciente, en un estilo surrealista. La obra es fluida, difícil de enmarcar. Mientras que la música resulta tan pronto cargada, tan pronto minimalista, le gestualidad es tortuosa, fría y escultural. El punto culminante de la velada, Por Vos Muero, evoca toda la efervescencia y la ligereza de los bailes populares de antaño. Sobre magnífica música española de los siglos XV y XVI, dirigida por Jordi Savall, los grupos se entrecruzan, con elegancia y buen humor, en una serie de cuadros, a cuál más espléndido. Un bálsamo para el alma.
En cada una de estas obras, la gestualidad creada por Nacho Duato e interpretada por bailarines de un virtuosismo y precisión que corta la respiración, parece variar hasta el infinito. El coreógrafo se divierte desmontando y variando los códigos de la danza clásica, con la cantidad justa de impertinencia para conservar la carga emotiva y la belleza. Prises, portées y appuis unen a los bailarines con originalidad y audacia. Los cuerpos se encaballan, y las líneas, tan perfectas, se rompen o se apagan súbitamente para dejar que se filtre toda la humanidad de los seres.
Pero las creaciones de Nacho Duato obtienen realmente toda su belleza de su fuerza de la fusión casi perfecta entre la energía de los cuerpos y la música. Realzada por una escenografía depurada, cada frase coreográfica, cada gesto acentúa los envolées, los rondeurs o los silencios de la música y multiplica su poder evocador. Gracias a la alquimia de Nacho Duato, la música se hace carne.
Otro hallazgo en primicia: las piezas del coreógrafo español dejan un amplio espacio para dúos, tríos y secciones de grupo para hombres. Una práctica muy agradable y todavía muy poco frecuente en nuestros días.
La Presse – Stéphanie Brody (25/11/99)

Madrid
Deslumbrante control
La mejor impresión que nos deja La Compañía Nacional de Danza en el programa que ofrece en el Teatro Real es el altísimo nivel de los bailarines, su entrega artística y técnica, su deslumbrante control sobre los complejos –sofisticados, elaborados y llevados al límite de lo imposible-, movimientos secuenciados por Duato. Él ha pasado de ser uno de los mejores y más interesantes coreógrafos de la Newsletterinternacional a ser un coreógrafo con un estilo personalísimo y con un sello especial.
De las coreografías presentadas por el director de La Compañía Nacional de Danza, es en Remansos -sobre danzas y valses de Granados- en donde la belleza de la música y la belleza del movimiento danzado se reúnen al unísono como un calco exacto y preciso y, a la vez, enriquecedor.
La Razón – Nieves Esteban (7/11/99)

El sentido del lenguaje

(...) Así hemos podido volver a admirar su Remansos, una bellísima pieza, encargada por el prestigioso American Ballet Theatre en el 97, que contagia en el movimiento el pálpito interior, la sustancia poética que emana de Granados. Duato la atrapa entre cada secuencia, mientras construye sobre cada nota un riquísimo andamiaje de formas y exultantes combinaciones dinámicas.
El cambio hacia mayores compromisos de creación ya lo anunció cuando estrenó Self en 1997; una pieza abierta y abstracta, pegada a la música concreta y llana de Iglesias, en la que ambos creadores divagan con nervioso trasiego, sobre la cinta de la vida, los cambios y el ansia por encontrar lo inmutable de los seres, y que volvió a dejar ahora, bailado con riesgo y definición inmejorable, una sensación de intriga y de verdad nada desdeñable.
(...) En Sinfonía de los Salmos está toda la lección magistral del maestro (...). Es una pieza magnífica, modelo de tantas copias como Kylián de tantos coreógrafos. Su estructura es clara, con un orden absoluto en planos desde donde surge una exaltación natural individual o en dúo, de efecto aéreo y recorridos espirales. Finalmente todos andan lentos y seguros, triunfantes y místicos hacia el fondo.
El Mundo – Julia Martín (6/11/99)

La memoria fértil
Nacho Duato no ha temido el enfrentamiento con su pasado y ha puesto en contraste, en el programa que ayer se estrenó en el Teatro Real, dos de sus coreografías recientes con la histórica Sinfonía de los Salmos de Kylián, un espectáculo que le fascinó en su día e influyó poderosamente en su concepción posterior de la danza.
Es comprensible esta fascinación. La Sinfonía de los Salmos mantiene, más de 20 años después de su presentación, una vitalidad asombrosa. En el movimiento, en el desarrollo, en la flexibilidad de los cuerpos, en las geometrías, en una escenografía sencilla y sugerente con un panel de alfombras y dos grupos de cuatro sillas cada uno. Los bailarines demuestran su soltura técnica y, especialmente, la asunción de unos contenidos espirituales desde la autonomía de la danza.
(...) De Remansos, con música de Granados, se mantienen la variedad de valores gestuales y volumétricos, el diálogo con los elementos materiales, el dibujo del espacio, la fuerza interna que poseen los desplazamientos y la poesía integradora de los diferentes estímulos, pero todo alcanza una dimensión más sutil, compleja y enriquecedora, respecto a lo visto en el Teatro de Madrid hace algo más de un año, por la soberbia iluminación de Nicolás Fischtel y por la música en directo de un pianista tan formidable como Albert Guinovart.
(...) En su nueva comparecencia madrileña, Nacho Duato ha presentado un espectáculo en que los aspectos globales, de conjunto, están por encima de las actuaciones individuales, aún siendo estas impecables, pero ha privilegiado, por encima de todo, el trabajo de la compañía. Y ha vuelto a demostrar sus fidelidades: con su maestro Kylián, con el compositor Alberto Iglesias, con el director de orquesta Pedro Alcalde. Tiene tenacidad, instinto y humildad el coreógrafo valenciano.
(...) La memoria fértil de Nacho Duato, la convivencia con sus ángeles furiosos o sus fantasmas del futuro, la aceptación del momento presente como signo de madurez, has posibilitado este magnífico espectáculo que presenta el Teatro Real.
El País – Juan Ángel Vela del Campo (6/11/99)

Nacho Duato y el Teatro Real
(...) Remansos. Sutileza, ensueño y misterio son las tres notas que significan el trabajo magnificamente realizado, y en esta misma línea está Self, pieza fundamental de abstracción, que provoca sensaciones de subjetivismo o confesión intimista, perfectamente reflejadas por una compañía impecable.
El Punto de las Artes – Víctor M. Burell (12-18/11/99)

Aix-en-Provence
Nacho Duato en el Arzobispado: un (casi) final apoteósico

Para su primer espectáculo en el Arzobispado, y gracias a su único invitado extranjero, el festival "Danse à Aix" ofrece una preciosa velada coreográfica.
Si hubiese que elegir entre los tres ballets de Nacho Duato propuestos por La Compañía Nacional de Danza, la tarea sería imposible. ¿Cómo preferir uno y no otro, cómo decir que la danza casi "étnica" de Gavines i Dragons es más interesante que el grafismo de Remansos o que las reminiscencias históricas de Por Vos Muero? Imposible. Cogemos los tres y los unimos en la misma alegría, el mismo placer, el mismo entusiasmo.
(...) Siempre encuentra el paso justo, el acorde sensible o la oposición inteligente. Nacho Duato nunca va demasiado lejos, nunca se queda demasiado atrás: se encuentra maravillosamente en el buen momento, en el buen ritmo, en la dirección correcta. Y hoy en día, su danza es sin duda la que más cosas tiene que decirnos, porque sabe sacar de sus orígenes, muy presentes, la universalidad de una obra.
La Provence - Michèle Taddei (6/8/99)

La gracia de Nacho Duato
En el marco del festival "Danse à Aix", el coreógrafo español ha volcado al público del Teatro del Arzobispado en su mundo. Unanimidad.
Hay algo indecible en la danza de Nacho Duato, algo tan profundo que tan sólo se sienten los sobresaltos tras el golpe, una vez que la emoción se ha disipado. El trabajo coreográfico rebosa minuciosidad, rigor y originalidad.

El coreógrafo español saca de las fuentes del cuerpo humano una fuerza y energía que le permiten atreverse (y conseguir) con movimientos fuera del tiempo y del espacio. Algunos son bellos, simplemente porque es difícil imaginarlos de otra manera. Las curvas de los cuerpos pasan de línea a nudo, de tensión a resorte con una simplicidad y una gracia insolentes. El juego de las manos hipnotiza al ojo. Se vislumbra, por supuesto, una fuerza clásica sobre la que el coreógrafo se apoya para luego hacer lo que le apetece. ¿Pero podría ser de otra forma? ¿Cómo expresar la música de María del Mar Bonet o las baladas medievales españolas sino respetándolas como son? Obras clásicas. Porque el talento de Nacho Duato reside también en la capacidad de hacer decir a los cuerpos lo que dice la música, de dejar que se lleven –o desplieguen el vuelo- por la música. (...)
"Danse à Aix" no se equivocó al invitar a La Compañía Nacional de Danza y a su coreógrafo. El teatro del Arzobispado se ha quedado aturdido y la cuna del arte lírico rehabilitado ha encontrado sin duda un nuevo mito.
La Provence - R.L (6/8/99)

Peralada
Nacho Duato deslumbra en Peralada con el genio de sus últimas creaciones

(...) Duato estrenó Without Words el año pasado en Nueva York, y podría calificarse como una de las mejores piezas del creador de los últimos tiempos, en la que aúna su concepto de "modern dance" con el neoclásico más purista, aunque sin puntas. El lenguaje corporal que Duato ha impuesto a los bailarines es siempre fluido y musical. Cada escena está llena de poesía, de ternura, y se presenta como un homenaje de un bailarín al baile. Los intérpretes que intervinieron en la obra se mostraron tan inmersos en el discurso que llegaron a emocionar. Con Without Words, Duato ha dado un paso de gigante en la definición de su propio estilo. El poderío técnico y expresivo de la Compañía quedó de manifiesto en Gavines i Dragons, una relectura de Arenal y Jardí Tancat, que da a luz un ballet de gran formato lleno de vitalidad. El regreso de Duato ha significado un feliz reencuentro, avalado por un conjunto que posee pasión y técnica, los elementos básicos para conquistar a cualquier tipo de público.
ABC – Pablo Meléndez-Haddad (24/7/99)

Nacho Duato seduce con un programa que muestra su evolución coreográfica
Seducción y buen baile desplegó La Compañía Nacional de Danza en su segunda visita al Festival de Peralada, tras una ausencia de cuatro años. (...) Los miembros de La Compañía Nacional de Danza mostraron una vez más su gran calidad como intérpretes y su seductora personalidad. (...) Without Words fue lo mejor de la noche. (...) Muestra a un coreógrafo en plena madurez creativa, evolucionado y fiel a sí mismo.
La pieza, de belleza fría y dancísticamente rica, cristaliza la línea seguida por el coreógrafo en sus últimas obras. Su apuesta consiste en desnudar el movimiento de cualquier elemento superfluo y pretende que esté regido por un profundo sentimiento que provoque un expresivo gesto. Abstracción estética, sentimiento puro.
Las frases coreográficas son fértiles en sus combinaciones y elegantes en su ejecución. La música de las canciones de Franz Schubert, en comunión con el vocabulario coreográfico, logran trazar con intensidad y dramatismo la soledad y desolación que las inspiran. Son vitales las escenas de grupo y sublimes los pasos a dos y trios. Los bailarines se recrean en un melancólico diálogo cuerpo a cuerpo. Apuran la emoción lentificando el movimiento.
El País – Carmen del Val (25/7/99)

Innsbruck
Innsbruck, escenario de una aventura maravillosa

(...) Gavines i Dragons, con música de María del Mar Bonet. Remansos, a través de la obra pianística de Enrique Granados, y Por Vos Muero, con un conjunto de partituras de nuestro "Siglo de Oro", son tres creaciones históricas ya para el mundo de la danza, que marean otros tantos momentos magistrales del coreógrafo valenciano. En las tres hay espíritu, no se baila por bailar simplemente, si no que expresan en tres perfumes las profundizaciones en tres mundos bien diferentes (...).
Jordi Savall-Nacho Duato; Compañía Nacional-Hespèrion XX, Capella Reial; esta fue la comunión que demostró la genialidad de las dos potencias al ofrecernos un espectáculo único, que debería verse en todo el planeta para que nadie se sintiese incompleto por no haberlo contemplado, pues cada bailarín, cada cantante y cada músico, son ejemplos envidiables para sus artes correspondientes.
El Punto de las Artes – Víctor Burell (16-31/7/99)

Melodía corporal, incienso
(...) La Compañía Nacional de Danza, estandarte de España en el teatro de la danza, dejó tras de sí en el escenario del Tiroler Landestheater la huella de su inconfundibilidad (...).

Gavines i Dragons revela las características peculiares de Duato: su sosegado virtuosismo, su gran afinidad musical, la similaridad de la expresión masculina y femenina y un tempo, enorme, que sin embargo no se expresa en lo deportivo sino en la mutación permanente de los detalles. Los y las ágiles danzantes han absorbido este estilo de una particularmente versátil fluidez de movimientos, y están plenos de gracia y perfección. Los cimientos del ballet clásico no se ponen en tela de juicio, lo que confiere tensión a cualquier variación y hasta la resuelve con humor.
(...) En Remansos, sobre la arrebatadora música de piano de Enrique Granados, surgen el lirismo y el humor de Duato. Duato encuentra aquí posiciones fascinantes.
Tiroler Tageszeitung – U. Strohal (8/7/99)

Madrid
Más allá del ser

Hace tiempo que Duato camina junto a los elegidos, aquellos que extienden la parte más divina de lo humano elevándose...más allá del ser. En Without Words, fundiéndose con la profundidad melódica del maestro del lied, utilizando el movimiento con la misma maleabilidad del agua, vistiendo desnudamente de color carne a sus bailarines para añadir más pureza si cabe, a una coreografía donde el alma se transporta hasta lo impalpable desde la nostalgia de lo efímero, lo fugaz, lo perecedero (...), nos demuestra toda la sensibilidad, la delicadeza y el lirismo de los grandes poetas del movimiento.
La Razón – Nieves Esteban (20/6/99)

Belleza y sentimientos
La Compañía Nacional de Danza ofreció a Madrid una nueva noche de belleza y solvencia. Pocas existen en el mundo con esta altura y uniformidad.
(...) Nacho Duato ha tomado un buen camino desde que se apoya en músicas clásicas emocionantes, y da rienda suelta a su capacidad de escribir sobre las notas y sobre lo que ellas transmiten.
(...) Embellecidos por su desnudez como en Without Words, que florece en lenguaje de adagio, rescatando las claves clásicas y aplicando a cada gesto un significado sutil, a cada escena una atmósfera de ternuras y melancolías, de romanticismo esencial. La tensión dinámica y la fisicidad del lenguaje están lejos de servir a la banalidad de otro tiempo, y el público lo vivió y lo ovacionó con una gran y profunda admiración.
El Mundo – Julia Martín (20/6/99)

La madurez sólo se consigue con el tiempo
(...) Aún para el mejor hace falta tiempo. pujar los escalones uno a uno proporciona, además de suguridad, una visión panorámica del entorno tan reposada como la pendiente que la cuesta nos propicie.
Nacho Duato es un buen ejemplo de lo antedicho y su espectáculo de La Compañía Nacional de Danza un certificado de buen hacer, primero por dar paso otra vez a dos de los miembros del grupo. En Los Segundos Ocultos de Nicolo Fonte y Kelmady de Patrick de Bana colmaban con creces toda la confianza del joven director, y Without Words, con la más delicada de las músicas camerísticas de Schubert, corroboraba después que la aparente osadía del maestro no era otra cosa que madurez, la madurez suficiente como para abordar la esencia del mejor romanticismo para, sin perder un ápice de su espíritu, convertirlo en contemporaneidad absoluta, en la que la similitud de las partituras daba lugar a los matices más sutiles.
Elegancia y fuerza, con estos ingredientes, un precioso vestuario y una iluminación extraordinaria, la CND presentó uno de los espectáculos más hermosos de las últimas temporadas.
El Punto de las Artes – Víctor Burell (25 jun-8 jul/99)

Bergen
La música de Bach elegantemente visualizada

La danza es el cuerpo, el cuerpo es la danza. La música de Bach se visualiza en la impactante coreografía de Nacho Duato.
(...) La Compañía Nacional de Danza era una compañía más bien desconocida cuando el bailarín y coreógrafo Nacho Duato asumió la jefatura en 1990.
(...) Ahora, 10 años y muchos ballets después, nos encontramos con un coreógrafo que se ha liberado y que ha desarrollado un estilo y un lenguaje de danza propio. Él mismo establece el standard de calidad en la representación de la noche bailando el prólogo ni la fuga final de Multiplicidad y coloca el listón muy alto.

Pronto se demuestra que el resto de los bailarines de la compañía no tiene ningún problema en seguir este standard, y por eso es fácil de entender porqué La Compañía Nacional de Danza ha trabajado bajo la dirección de Duato hasta llegar a ser uno de los mejores de Europa. El repertorio de la Compañía es amplio e incluye obras de los coreógrafos aún vivientes más conocidos del mundo. Multiplicidad es una reflexión coreográfica sobre la música de Johann Sebastian Bach y es una excursión estética larga a través de solos, dúos, tríos y grandes composiciones orquestales.
(...) La primera parte es movida y es una afirmación de la vida. Una parte maravillosa es el preludio en el que el coreógrafo deja que Bach, tan presente en la escena, sea tan arrastrado por su propia música y su propia interpretación hace que el cello se convierta en un cuerpo viviente.
En la segunda parte, donde entra la sombra de la muerte, Duato muestra una gran fantasía y tensión en su trabajo. Domina plenamente las rápidas e intrincadas combinaciones de pasos y en los momentos de danzas conjuntas complejas uno se sienta sorprendido y contempla cómo es posible hacer que los cuerpos se compenetren juntos.
(...) Los bailarines demuestran plenamente que un alto standard técnico deja a un bailarín en libertad para concentrarse en lo que realmente está en escena, el contenido de los movimientos, la expresión y la comunicación a través de la música. Un elegante encuentro y una hermosa excursión.

Fredrick Rütter
Homenaje de los bailarines a Bach

Fue un encuentro lleno de fuerza y gracia entre la música del barroco y la expresión de la danza de nuestro tiempo ejecutada por La Compañía Nacional de Danza (CND) ayer en el Grieghall. La representación fue una brillante inauguración del 47 Festival de Bergen.
(...) El conjunto del ballet español de Madrid nos lleva a un viaje dentro del mundo musical, donde se encuentran el futuro y el pasado y se irradian universos de diferentes sonidos. Los bailarines permiten formalmente "que se toque sobre ellos", como si el arco del violín acariciase las piernas de la bailarina. La primera parte del viaje nos transmite -como resalta el título- una multiplicidad de riqueza de colores, movimiento y música. Nos transporta espontánea y estáticamente de un dueto de ballet a otro.
(...) Nos dejamos fascinar por la orquesta danzante; si, es como ver que los instrumentos se despiertan a la vida como en un cuento. Después de una hora agitada y febril antes del descanso, los bailarines pasan a la segunda parte Formas de Silencio y Vacio, justamente a una aparición más tranquila y sombría. Aquí entramos más a fondo en la propia vida de Bach, y todo ello se hace más espiritual e íntimo.
(...) Bach murió pero su música sigue viva. Y como se demostró en esta representación, su música puede usarse en otros ambientes distintos de las salas de conciertos. Lástima que la última representación fue ayer, porque seguramente muchos más hubieran deseado experimentar el ballet español en la gran sala de Bergen (...) Es un recuerdo para toda la vida.
Dagen – Hilde Kleppesto Robertsen (21/5/99)

Frankfurt
En el cubículo de cristal espera el Alma

(...) Duato crea sus coreografías de forma unitaria, y sus concepciones se redondean a menudo con el diseño de la decoración y del vestuario. Su trabajo, rico en contenidos, dio comienzo en Frankfurt con Self, sobre música de Alberto Iglesias, un trabajo muy expresivo que retrata al Hombre en el barullo de nuestro tiempo en la búsqueda de sí mismo. Arriba, muy arriba, inmóvil en un cubículo lejano de cristal de tonalidad azul pálida, espera el verdadero Yo, del que el Hombre bebe su fuerza vital, a poder ser percibido, mientras que abajo bulle la lucha por la existencia. Los movimientos transcurren bajo una luz cambiante, flotantes, recortados y, a veces, en secuencias casi mágicas. Los sentimientos se transforman en movimiento, con bizarría y en oleadas, en expresivos pas de deux con elementos de lanzamiento colocados con exactitud.
Remansos transporta juguetonamente al espectador a las Islas de la Calma. Sobre partituras de Enrique Granados, surgen en torno a una rosa dispuesta en la escena vacía coreografías sumamente poéticas: en armonía y con levantamientos tan ligeros como plumas se interpretan las danzas en ritmo de vals, sin adormecer al público en pomposidades. Ternura y vehemencia, líneas claras y elementos juguetones se conjuntan de la manera más bella.
Por Vos Muero, inspirada en danzas españolas e los Siglos XV y XVI y apoyada en poemas de de la Vega, une tradición y modernismo y recuerda con fuerza las danzas cortesanas del Renacimiento. En formaciones de pasos una vez fogosas y enseguida mesuradas, pero también con pas de deux suavemente marcados, Duato da prueba de la riqueza de su fantasía. Un juego exacto de las manos hace surgir perfiles de movimiento sorprendentes. El público quedó arrebatado.
Frankfurter Neue Presse - Almuth Murawski (10/5/99)

Valladolid
Geometría y calidez

Un estreno apoteósico de los de verdad. Nacho Duato ha firmado, después de su magnífico Romeo y Julieta su coreografía más compleja y difícil con un acierto total. El espectáculo es bellísimo desde la austeridad que la propia música de Bach exigía, desde la coreografía geométrica y expresiva al tiempo y diferenciada en las dos partes del espectáculo, hasta los tonos de luz, muy matizados pero que huían de todo esplendor y brillantez externos. Duato ha escogido una serie de fragmentos musicales de diversas obras con instrumentaciones que los son igualmente y ha compuesto toda una apología del ballet abstracto a la manera de Balanchine que se transforma sobre todo en la segunda parte en una asombrosa calidez humana. La geometría puede ser también emotiva.
(...) Lo asombroso del espectáculo es la multiplicidad de signos coreográficos, un código de gran riqueza en las combinaciones y en el tratamiento de los bailarines tanto en sus solos como en su integración en el conjunto. Asombra la capacidad técnica de todos y cada uno de los intérpretes. Todos ellos, absolutamente entregados forman una totalidad que abre un futuro espléndido a La Compañía Nacional de Danza.
El Norte de Castilla – Fernando Herrero (10/4/99)

Paseo por la música y mente de Bach
Sublime comienzo: Duato retorciéndose como una esponja, con gestos crispados, alargando su cuerpo en un intento desesperado por absorber la música y aprehender los más ocultos pensamientos de un Bach, omnipresente en toda la función (...).
Magníficos bailarines, todos ellos a la búsqueda de la perfección curvilínea. Y Bach presente utilizando esos cuerpos como instrumentos musicales a los que intenta extraer la nota pluscuamperfecta, de lo que resultan unos dúos de una portentosa plasticidad.
(...) En este magnífico collage musical (...) hay fuerza y calidez en todos los movimientos de los bailarines, y una gran imaginación de Duato al dotar a cada una de las 13 fases de Multiplicidad de un rico vestuario que potencia cada uno de los juegos, como la escena de la esgrima, o el sorprendente dúo de los bailarines abejas.
El trabajo luminotécnico es inteligente, como así la escueta escenografía de Chalabi.
(...) Duato acerca al espectador el pensamiento de Bach, sus dudas, sus reflexiones, el insistente juego con la muerte, su idea de lo masculino y lo femenino.
El Mundo – Carlos Toquero (11/4/99)

Zaragoza
Un gran espectáculo

(...) Los componentes de La Compañía Nacional de Danza actuaron todos con la más refinada perfección: ni una duda, ni una vacilación, ni el más pequeño desliz empañaron la belleza de los ballets que ofrecían al público zaragozano. Un público que les aplaudió larga y fervorosamente.
Y muy merecidamente. La velada constituyó, en suma, un rotundo éxito para La Compañía Nacional de Danza, sus coreógrafos y sus bailarines, que ofrecían en el escenario del Principal un gran espectáculo: grande en su austeridad por su belleza esencial.
Heraldo de Aragón - Joaquín Aranda (18/2/99)

Barcelona
Oir, ver y callar

Sin palabras quedó el público que acudió al Centro Cultural de Sant Cugat después de la magnífica actuación de La Compañía Nacional de Danza (...) La propuesta más sugestiva de este primer programa era conocer el último trabajo de Nacho Duato, Without Words, creado recientemente para los bailarines del American Ballet Theatre de Nueva York.
La pieza, bella y dancisticamente rica, muestra el alto grado de madurez creativa alcanzado por su autor, quien apuesta por desnudar el movimiento de cualquier elemento superfluo. Las frases coreográficas son fértiles en sus combinaciones y elegantes en su ejecución.
El País - Carmen del Val (7/2/99)

Bellos poemas de movimiento
El programa de La Compañía Nacional de Danza es un canto a la belleza del movimiento, a una sublimación del gesto que nos llega a través de unos poemas ausentes de palabras. La comunicación surge del encuentro entre la música y el movimiento.
(...) Si los bailarines de La Compañía Nacional de Danza son intérpretes excelentes de las coreografías de su director artístico, su nivel de calidad no baja cuando transcriben el lenguaje coreográfico de otros creadores.
El Periódico - Montse G. Otzet (8/2/99)

Plena madurez creativa
Aunque parezca increible, lo cierto es que, después de tantos años de éxito, Duato aún nos sigue sorprendiendo con sus nuevas creaciones y el siempre creciente nivel interpretativo de sus bailarines.
(...) Without words (...) evoca aquel clima emotivo impregnado de melancólica obsesión por el amor y la muerte, tan representativo de la época del compositor. Duato nos lo describe con gesto contemporáneo, a través de ese su lenguaje que cada día parece más consolidado entre la musicalidad y la tensión. Es como un intrigante ejercicio capaz de mantener siempre viva la atención del espectador. Una noche estelar, en definitiva gracias a una compañía que vuelca todo su talento interpretativo y a un Duato en plena madurez creativa.
La Vanguardia - Marjolijn van der Meer (9/2/99)

Críticas 1998

Bilbao
Muchos espectáculos en uno

(...) La Compañía Nacional es una magnífica formación en un gran momento. Une gran técnica y teatralidad deslumbrante.
(...) Remanso es poesía, elasticidad ...juguetona, bellísima por vitalidad y ligereza
El Mundo - Pedro Barea (12/12/98)

Sevilla
El amor verdadero

Romeo y Julieta, que ha puesto el cartel de "no hay billetes" en el teatro Maestranza, es una de los mejores obras de Duato (...) bailarines que con una técnica impecable impregnan además de interpretación cada momento del espectáculo.
(...) Duato ha sabido "contar" una historia con el romanticismo y la dulzura de los quince años de Julieta y la grandeza e imaginación de una corte medieval: amas, espadachines, mercaderes, fiestas... (...) La coreografía de Nacho Duato es brillante, y al mismo tiempo sobria. (...) Duato se confirma en el universo geográfico entrando en la difícil costelación de los ballets de argumento.
Diario de Andalucia - Marta Carrasco (15/11/98)

Contar sin palabras
Con las localidades agotadas, como siempre, recibió el público del Maestranza el pasado viernes a La Compañía Nacional de Danza que dirige Nacho Duato.
(...) En Romeo y Julieta el coreógrafo llena el es cenario de giros, de movimientos, a veces largos y fluidos, a veces cortos y quebrados, pero siempre llenos de vitalidad y dinamismo, tanto en las escenas corales como en los pasos dos o en los solos.
(...) Todos los bailarines que protagonizan la historia, hermosos y creibles, demuestran el rigor y el altísimo nivel técnico que Duato ha perseguido siempre en los trabajos de la Compañía Nacional.
El Correo de Andalucía - Rosalía Gómez (15/11/98)

El valor de la emoción
Un Romeo y Julieta enternecedor, humano, y sobre todo cargado de emoción es la versión que Nacho Duato ha montado para La Compañía Nacional de Danza y que se estrenó en la noche del viernes en Sevilla. Lleno total, no hay entradas desde hace varias semanas.(...) El resultado: grandes aplausos. (...) El coro de baile está perfectamente defendido, y Duato no escatima en recursos para que el lucimiento de todos y cada uno de los bailarines sea el máximo posible. Esta Compañía ha conseguido un nivel técnico y artístico que está al nivel de los mejores del mundo.
(...) Todas las composiciones donde el cuerpo de baile aparece están limpias en cuanto a líneas, homogéneas de estilo y sobre todo justificadas dentro de todo el contexto de la obra.(...) La tragedia se está palpando desde el principio y lleva al límite el hilo en la escena final de la muerte de Julieta, que resulta conmovedora.
ABC - África Calvo (15/11/98)

París
Con ardor

Hace tiempo que cuelga en el Teatro de Saint-Quentin-en-Yvelines, uno de los escenarios nacionales más bonitos de la región parisina, el cartel de "No hay localidades" para las cuatro representaciones del Romeo y Julieta de Nacho Duato.
(...) Nacho Duato sigue fielmente la partitura de Prokofiev y la coreografía se adapta a los más pequeños detalles, lo que crea una versión a la vez muy clásica y muy personal.
(...) El coreógrafo revive la historia de los amantes de Verona con gran emoción. La escena del reencuentro de Julieta y Romeo es de una poesía arrebatadora. (...) Nacho Duato muestra una gran ternura en las escenas de amor, a las que Mar Baudesson, Julieta, y Kim McCarthy, Romeo, aportan una sensibilidad conmovedora, mientras que los duelos y combates son de una violencia espectacular, ejecutados de forma brillante por un cuerpo de baile que muestra una técnica y una energía que se ganan la admiración del espectador. El Tibalt de Patrick de Bana es excepcional, el Mercutio de Luis Martín Oya y el Capuleto de Thomas Klein son extraordinarios.
Nacho Duato ha sabido crear unos personajes humanos y cercanos al público. Todo el primer acto refleja una juventud entusiasta y optimista, miestras que el segundo se sume en el drama.
(...) El ballet de Nacho Duato es un largo movimiento de baile lleno de ardor y pasión. Es decir, Nacho Duato y su Romeo y Julieta se sitúan en un alto nivel y en el más alto entre los coreógrafos actuales.
Le Figaro - René Sirvin (3/10/98)

Madrid
Sobriedad y elegancia

(...) Duato está obsesionado por contar con claridad la historia de los dos jóvenes amantes a través del movimiento. Lo cuenta con sobriedad, describiendo con elegancia sencilla las diferentes situaciones, moviendo a los grupos en función de la creación de climas, potenciando los elementos del lenguaje, especialmente en la pareja protagonista.

(...) Cantar, decíamos. Los que cantaron fueron los cuerpos de los bailarines: la pareja protagonista; la madre de Julieta, qué elegancia; los cuerpos de baile de capuletos y montescos. (...) Por encima de todo, se percibe la solidez de un trabajo en equipo.
El País - Juan Ángel Vela del Campo (14/9/98)

Duato, de la mano de Prokofiev

El Teatro Real abrió su segunda temporada con la versión de Romeo y Julieta de La Compañía Nacional de Danza.
(...) el director de La Compañía Nacional de Danza se revela en este Romeo y Julieta como un creador en plena madurez y con su talento en total ebullición. (...) Asentado sobre una musicalidad impecable (una cualidad que ha demostrado siempre el coreógrafo valenciano) y una desnudez que en ocasiones roza lo abstracto, este Romeo y Julieta posee una frescura, una naturalidad y una limpieza que lo convierten en ejemplar. Duato sabe coserse a la música para contrastar las escenas, con un magnífico empleo del canon y del enfoque. Huye de la dispersión y sabe dar de lleno en el matiz.
ABC - Julio Bravo (14/9/98)

Ágil, maduro y emocional
(...) Sobresalen, dentro de esta obra de madurez, la musicalidad y la fuerza dinámica que marcaron al joven Duato de los 80, abrochado a la impresionante partitura de Prokofiev; un reto del que sale revalorizado logrando una clara, concisa y ágil narración del drama, en la que por encima de todo brilla, absolutamente magnífica, la compañía al completo.
(...) La escritura duatiana surge con belleza siempre y despega su creatividad y contenido expresivo en los solos y dúos fundamentales, llegando la obra a un segundo acto impresionante, curiosamente donde la música es ya un volcán imparable y la mayoría de los coreógrafos pierden la batalla de representar su contenido trágico.
El Mundo - Julia Martín (15/9/98)

Barcelona
Valor seguro

No hay secretos. Su éxito reside en la calidad de los bailarines de la compañía y el estilo de sus coreografías, que gustan al público de hoy. Su estética es moderna, pero a la vez encierra una distinción escenográfica y un atractivo vestuario. Modernidad y distinción se entralazan, dando como resultado un espectáculo novedoso y elegante.
El País - Carmen del Val (25/7/98)

Madrid
Cuatro estrenos, cuatro estéticas

(...) El nivel técnico de los bailarines y bailarinas de La Compañía Nacional de Danza de Nacho Duato es excelente. Lo demostraron ayer en cada una de las obras. Con esa premisa, la atención del espectador se puede ir sin complejos hacia la concepción global del espectáculo.
(...) Remansos es un trabajo sólido y compacto. Por el dibujo del espacio, porla variedad de valores gestuales y volumétricos, por el diálogo con los elementos materiales, por la fuerza interna y externa que posee cada desplazamiento y por la poesía integradora de diferentes estímulos.
El País - Juan Ángel Vela del Campo (6/6/98)

La madurez de Duato
(...) Obra de arte es la coreografía de Duato, estrenada por La Compañía Nacional de Danza en el estupendo coliseo de la Vaguada, dentro de un programa (extraordinariamente bien bailado) que fue creciendo en importancia a medida del avance de las cuatro obras que presentaba.

Fugitive Pieces abrió la tarde, demostrando la calidad de la Compañía poseedora de una forma personal, que su director ha impreso y convertido en impecable.
(...) La temperatura llegó al máximo con Remansos. Duato se confirma como creador para la historia. (...) Homenaje a Lorca dificilmente superable éste, que trata con sutileza el mundo del poeta granadino, hasta el punto de hacérselo comprensible a cualquiera por la dosis de belleza destructora del sin sentido de las críticas.
El Punto de las Artes - Víctor M. Burell (19/6/98)

La Haya
(...) La vitalidad, la excitante dinámica,
la rapidez detallada de movimientos, de agilidad extrema en las caderas, en la espaldo y en los hombros, Duato lo tiene todo, y especialmente su trabajo más reciente de este programa, Por Vos Muero.
Francine Van Der Wiel 19/2/98

Nacho Duato muestra ingeniosamente su amor por la danza

(...) La Compañía Nacional de Danza es un grupo de excelentes bailarines con mucho carácter.
(...) Por Vos Muero (...) se muestra Duato como un estilista con buen gusto y dueño de la elegancia. Desear y morir, seducir y morir, bailar y morir, son los temas de esta coreografía magistral.
Floris Blester 18/2/98

Una trilogía española con contrastes cautivadores
Ayer hubo un lleno completo en el Danstheater por dos razones, primero porque Nacho Duato se hizo famoso en nuestro país como bailarín y coreógrafo en el Nederland Dans Theater en los años 1981 a 1990, y en segundo lugar porque su participación en el Holland Dance Festival con su propia compañía concibió la esperanza de antemano.
Y todo esto con razón. Resulta que en Madrid se llevó a cabo una firme compañía, para la que posó el Nederlands Dans Theater como modelo, pero que al mismo tiempo tiene una identidad tan propia que realmente no resulta ser una copia. Se puede considerar lo español como característica esencial del programa tripartito (...).
Basado en la antigua danza de la corte, aunque estilada en lenguaje de movimientos de hoy en día, Por Vos Muero forma una suite fascinante.
Nico S. de Wal

Santander
Una visión contemporánea

Romeo y Julieta (...) Sin embargo ninguna versión contemporánea ha tenido importancia hasta la de Duato.
(...) Duato es continuista aunque renovador. Lejos de cortarle las alas, el hecho de seguir una música llena de contenidos fijos y un argumento archifamoso, de los que no se desvía un ápice, ha ampliado el horizonte creativo del coreógrafo.
(...) Descubre lo importante, el dúo y el solo, y transforma la emoción de las palabras de Shakespeare en acción de danza. (...) Mar Baudesson emociona en su transformación en adolescente que descubre y se precipita en el amor hasta abandonarse encima de la daga. Kim McCarthy es un Romeo entregado pero más sereno, como debe ser.
Su danza, desde el primer encuentro, está llena de ideas nuevas y bellísimas expresiones de forma que, a veces, no tienen tiempo de disfrutarse y que son esbozados entre el intenso y contínuo vuelo duatiano.
El Mundo - Julia Martín (10/1/98)

Doble brindis
Duato ha realizado una brillante y emotiva versión de la historia de los amantes de Verona, que acerca al hombre de hoy a través de un rico gesto contemporáneo, y que estrenó precisamente el día de su 41º cumpleaños.
(...) Nacho Duato ha creado una fascinante pieza con dos protagonistas absolutos, la pureza y belleza de su lenguaje gestual y los 30 magníficos bailarines que componen La Compañía Nacional de Danza; su sólida preparación técnica y su fuerte personalidad escénica les permite abordar sin problemas las dificultades de la estructura coreográfica y la densidad emotiva que emana de la obra. Son arrogantes y bellos cuando encarnan a la nobleza, y alegres y osados cuando son el pueblo.
El Romeo y Julieta de Duato es ágil, pasional y humano.
(...) El autor, en éste su primer ballet de larga duración, utiliza un vocabulario coreográfico fértil, desnudo de superficialidad y regido por un profundo sentimiento, que provoca un expresivo gesto. es enérgico en las escenas de grupo y sublime en los pasos a dos, en los que entabla un intenso diálogo cuerpo a cuerpo.
El País - Carmen del Val (10/1/98)

"Romeo y Julieta" reviven en una sensible y sobria versión de Nacho Duato

Hay que empezar diciendo que en su estreno el éxito de Romeo y Julieta ha sido apoteósico, y que el tantas veces frío público santanderino ovacionó con calor y entusiasmo a bailarines, coreógrafos y músicos. Nacho Duato se encuentra cómodo en la historia y la música de Romeo y Julieta.
(...) Duato ha buceado en la partitura, ha bebido en sus melodías. Y sabe encontrar los acentos adecuados para cada momento, y sabe coser su coreografía a las notas que se encuentra.
ABC - Julio Bravo (9/1/98)

El "Romeo y Julieta" de Nacho Duato triunfa en Santander
Tras el estreno del ballet, el coreógrafo y los bailarines de La Compañía Nacional de Danza recibieron una de las mayores ovaciones que se recuerdan en el Palacio de Festivales de Cantabria.
El ballet Romeo y Julieta de Nacho Duato, conquistó el jueves, día de su estreno, al público de Santander, que se entregó sin condiciones a un espectáculo vibrante, lleno de emoción y cuidado hasta el mínimo detalle. Los bailarines de La Compañía Nacional de Danza, encabezados por una magistral Mar Baudesson en el papel de Julieta, recibieron al finalizar la representación una de las mayores ovaciones que se recuerdan en la sala Argenta del Palacio de Festivales, que registró un lleno total.
(...) Las escenas corales, entusiastas, llenas de movimientos y con toques pícaros, se combinan con otras más íntimas y tiernas como las que protagonizan Romeo y Julieta o ésta y su nodriza. (...) El trabajo de los bailarines queda realzado por el vestuario, sobrio y elegante.
La Vanguardia - Ana Gámez (10/1/98)

Críticas 1997

Alicante
Con sello propio

La apertura de la temporada en el Principal de Alicante contó con un espectáculo de excepción: el que ofreció durante una hora y media La Compañía Nacional de Danza, dirigida desde 1990 por el bailarín Nacho Duato. (...) Con la técnica clásica y el lenguaje moderno propios de la Compañía, un academicismo impecable producto de la síntesis de diferentes escuelas europeas y un potencial expresivo que llega a emocionar, las explicaciones intelectuales están de más.
(...) Es indudable que Duato ha hecho de la CND un grupo con sello propio y que está a la altura de los mejores ballets modernos.
El País - Cristina Torres (6/10/97)

Mallorca

Alrededor de 1.400 personas abarrotaron el Auditorio de Palma
A los pies de Nacho Duato
(...) Por Vos Muero puso al descubierto la depurada técnica del estupendo cuerpo de baile de la Compañía, que conseguía que las gasas de los vestidos pesaran incluso más que ellos. Un final redondo que dejó al público con ganas de más, y que desató interminables ovaciones que lograron finalmente que Nacho Duato subiera, finalmente, al escenario.
La Voz de Mallorca - Ana Menéndez (28/9/97)

Madrid

La Compañía Nacional de Danza pone a bailar el verano madrileño
(...) un trabajo serio y riguroso, una exquisita producción, una profesionalidad sin fisuras en todo el espectáculo y un magnífico conjunto de bailarines.
ABC - Julio Bravo (2/8/97)

Barcelona

Diez sobre Diez
Hace seis años que La Compañía Nacional de Danza -que dirige Nacho Duato desde 1990-, acude fielmente a su cita con el Grec. En cada una de las ocasiones el público de la ciudad condal se ha rendido sin condiciones ante sus magníficos intérpretes.
(...) brillante y precisa actuación de sus bailarines. Son técnicamente ágiles y precisos y poseen una fuerte personalidad escénica. Su director les ha dado un estilo unificado que potencia el grupo como unidad.
El País - Carmen del Val (3/7/97)

Antes y después

(...) Porque lo cierto es que, tras la bonita fachada del bailarín, alienta la tenacidad del director y, sobre todo, la sensibilidad del creador, facetas ambas imprescindibles para que la CND siga el ascenso hacia su consagración como una de las mejores compañías de danza del mundo. Una vez más pudimos comprobarlo en el Grec. La CND es un conjunto rebosante de talento, motivado y muy comunicativo.
La Vanguardia - Marjolijn Van Der Meer (3/7/97)

Un listón alto, muy alto
Un año más, La Compañía Nacional de Danza participa en el Grec y abre la programación de danza poniendo el listón muy alto para las otras compañías programadas.
Tabulae (...) Un rico despliegue de movimientos y evoluciones escénicas construyen el ambiente místico y étnico de la obra. La solemnidad y la sencillez conviven para dirigir un clamor hacia el más allá.
El Periódico - Montse G. Otzet (2/7/97)

Weimar

Un sueño de danza completamente ingrávido
A quien creía en una limitación de la capacidad de expresión del cuerpo humano, la Compañía Nacional de Danza de Madrid lo ha convertido. Límites hay sólo para el número de coreografías de Nacho Duato que se representaron en la primera tarde de invitación del Festival de Arte de Weimar del presente año. Todos los restantes aspectos de esta forma del teatro danzado se fundieron en la armanía perfecta de una vivencia artística excepcional. (...) En escenas inspiradas por el mar y la luz, y al batir rítmico de tambores, los bailarines se deslizaron con ingravidez incorpórea a través de los espacios del Sur, se elevaron aleteando como azores negros, y se llevaron en sus alas a los entusiasmados espectadores. Los límites de la sala quedaron cancelados, sueños abigarrados siguieron sus cursos.
TA - Ursula Mielke (14/06/97)

París
Fiestas de noche

El grupo es excepcional. La técnica y la inagotable energía de los bailarines de La Compañía Nacional de Danza suscitan la admiración del público al igual que el grupo de Kylián o Forsythe. Nacho Duato pertenece a la misma familia de creadores que exigen siempre de los bailarines sobrepasar el límite de lo posible. En este aspecto, Self, la última creación del coreógrafo español, prueba la total maestría de un grupo con una valentía poco común (...)
Self revela un Nacho Duato más audaz que nunca. Una danza musculosa y enloquecida, nerviosa y rápida, que parece salir en todos los sentidos, siempre controlada.
Le Figaro - René Sirvin (31/05/97)

Algunos pasos en España...
(...) Este nuevo programa de tres ballets, correspondientes a tres universos, está ejecutado con un virtuosismo desconcertante. El enorme espíritu joven de este grupo responde a algo. Por Vos Muero transforma la danza en un torbellino apasionado. Self es una creación más atormentada. Finalmente, Mediterrania, es una sinfonía en seis partes, homenaje al mar que baña su patria. Magnífico.
Le Parisien - Agnés Dalbard (1/6/97)

Hamburgo
Pasión que raras veces reposa

En la Staatsoper, aclamación al Ballet Nacional España. Hace tiempo que nos se oían tales y tantos aplausos en la Staatsoper (...).
Tenemos ante nosotros la danza pura, arrebatadora sobre todo en aquellos pasajes que dejan sin respiración, en los que el escenario parece estallar.
Hamburger Abendblatt - M.F.(15/05/97)

Aclamación para la Compañía Nacional de Danza de Duato
Los aficionados al ballet de Hamburgo han saludado y aclamado entusiasmados la actuación de la Compañía Nacional de Danza en la Staatsoper. (...)
En el impulso de los encadenamientos rapidísimos de cuerpos de Cautiva, Duato y sus bailarines afirman apasionadamente su voluntad de vivir (...) . En el lamento Por Vos Muero, rompe con plena seguridad de efecto los patrones reglados de las danzas al paso cortesanas mediante un vocabulario moderno de gestos y lanzamientos que entreteje con la ligazón al terruño y el amor por el salto de las danzas populares (...). En Mediterrania, Duato nos habla de las influencias multiculturales, y conjura misticamente los perdidos lazos entre el Hombre y la Naturaleza.
Hamburg &Kultur - Klaus Witzeling (15/05/97)

Baile de máscaras con monjes y bufones
Aclamación estusiasta a la Compañía Nacional de Danza
La Compañía Nacional de Danza de Madrid celebra la danza, y fue por ello aclamada a continuación con entusiasmo por el público de la Staatsoper (...). Con la invitación de esta Compañía, John Neumaier ha dado a las Jornadas de Ballet un brillo especial, al menos en lo que se refiere a la danza.
El antiguo bailarín y coreógrafo del Nederlands Dans Theater ha forjado en sus treinta bailarines y bailarinas un excelente conjunto de Danza Moderna, desarrollándolos a intérpretes sublimes de su estilo fluido y vigoroso y de viveza y velocidad arrebatadoras. Gusta el gesto pleno, amplio, que abarca el espacio, y crea en espirales, giros y elevaciones una danza que parece moverse a si misma en una onda sin fin.
Die Welt - Irmela Kästner (15/05/97)

Mitos con cantos alzados
El conjunto del Ballet Nacional Español entusiasmó en las Jornadas de Ballet de Hamburgo. Sólo danza, y además una que va directamente al corazón, mostró La Compañía Nacional de Danza de Madrid. El público de Hamburgo se lo agradeció con prolongados aplausos (...). El excelente conjunto hizo que la velada se convirtiese en una impresionante experiencia de danza.
TAZ Hamburg - Marga Wolf (15/05/97)

Friedrichshafen
Cautivadora y fascinadora

Ovacionados en Friedrichshafen la Compañía Nacional de Danza y Nacho Duato
Sudkurier - Alexandra Karabelas (12/05/97)

Giros apasionados
Punto especialmente brillante del Festival fueron los dos días de actuación invitada de La Compañía Nacional de Danza en el Graf-Zeppelin-Haus
Schwäbische Zeitung - Winfried Wild (15/05/97)

Santander
Arte en movimiento

(...) La Compañía Nacional de Danza vuelve a demostrar su talento y profesionalidad con un elenco de bailarines que cuenta con una excelente sincronización y sentido del movimiento. (...) Los integrantes de La Compañía Nacional muestran gran flexibilidad y desenfado en escena con su danza; una forma de expresión contemporánea con la que Duato transmite arte.
Alerta - Elena Umbría (19/04/97)

Munich
(...) veintiun bailarines dinámicos,
brillantes, ávidos de movimiento, que con Mediterrania (92), Cautiva (93) y Por Vos Muero (96) de Duato, levantaron literalmente de sus asientos al público asistente a la Semana del Ballet de Munich.
(...) el perfil de esta compañía es el probable fruto de la labor ( y también del carácter) con que Duato ha dotado a su Compañía Nacional. Todos ellos bailan con la calidad de Duato, llenando la escena con su culto, una masa corpórea compacta, pero también superflexible y poderosa que avanza en corriente incansable. Con voluptuosa impaciencia y avidez y una homogeneidad que suspende la respiraciòn. Y entonces podríamos tranquilamente abandonarnos como en un blando lecho de plumas.
Münchner Merkur. Malve Grudinger (19/3/97)

Críticas 1996

Barcelona

Un nuevo éxito
Por Vos Muero (...) Duato muestra en ella la riqueza y contemporaneidad de su gesto. Con trazo firme traslada al espectador a los siglos XV y XVI de la cultura palaciega y de las danzas tomadas de la cultura popular. (...) las músicas renacentistas españolas le ayudan a crear esta hermosa obra impregnada de misticismo amor y muerte.
En Herman Schmerman, la sólida base clásica de los intérpretes y su fuerte personalidad escénica les permitió abordar sin problemas la endiablada estructura coreográfica.
El País. Carmen del Val (25/12/96)

Una coreografía elegante
Por Vos Muero (...) una coreografía viva y elegante, sobria y jovial: un lenguaje que amalgama con trazo seguro pero delicado, las danzas del ayer con los movimientos de hoy.
El Periódico. Montse G. Otzet (24/12/96)

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